Un grupo de padres denunció que sus hijos fueron privados de asistir a clases, en el inicio del ciclo lectivo, debido a que adeudaban cuotas del año pasado. El malestar no fue sólo por el accionar de las autoridades de la institución, el Colegio San José de Pilar, sino que además en varios de los casos, los padres aseguraron que estaban al día y que fue una confusión administrativa del colegio.
De acuerdo a lo relatado por al menos dos padres, que pidieron mantener su nombre en reserva por temor a perjudicar a sus hijos en la escuela, un grupo de alumnos fue separado del resto e impedidos de comenzar las clases a causa de una deuda económica que sus papás mantenían con la institución religiosa y dependiente de la Parroquia Nuestra Señora del Pilar.
Según fuentes que prefirieron preservar sus nombres, no es la primera vez que esto pasa, incluso esta vez hubo errores por parte de las autoridades administrativas de la institución.
“La verdad, es indignante ver que esto suceda y aunque a uno no le pase es una locura hacer pasar a los chicos por ese momento”, remarcó una mamá que observó lo ocurrido el lunes.
Al mismo tiempo la mujer remarcó: “hablé con una de las madres que me contó que había pagado, pero que le dijeron que como el contador renunció, no tenían los papeles en orden y le pidieron disculpas” y disparó: “pero antes tuvo que pasar por ese trago amargo”.
Silencio
El Diario intentó dialogar con quien supuestamente es el representante legal del Colegio San José, pero el hombre no respondió a los mensajes que fueron dejados en su teléfono celular.
Además, un periodista de este medio se acercó hasta el colegio, ubicado en las calles Tres de Febrero y José Ingenieros del barrio La Pilarica. Allí la directora respondió, a través de una auxiliar, que “sólo cumple funciones en la parte pedagógica y que no le compete responder sobre lo administrativo”.
En la página web oficial, del Colegio Parroquial, al cual pertenece el San José y están vinculados a la parroquia, parroquiadelpilar.org.ar, puede leerse claramente: “el propósito de la creación de esta Institución fue ofrecer a las familias de la zona, un espacio donde sus hijos se formen en una educación basada en la fe, propósito de todo colegio parroquial”.
Al mismo tiempo, la página señala: “La escuela brinda a la comunidad espacios de reflexión religiosa y de reflexión sobre temas que suscitan interés, ya sea en los padres, en los alumnos o en el personal docente, cumpliendo así una función social (…) La mayoría de las familias son de bajos recursos lo que les impide afrontar los gastos de educación de sus hijos”.
En tanto, desde el colegio y a través de la misma página, solicitan “aportes de buena voluntad”, para levantar un tercer módulo que “albergaría el tercer ciclo”. Vale recordar que este colegio, como tantos otros del ámbito privado, cuenta con un porcentaje alto de subvención estatal.
Entre el asombro y el enojo
Los padres mostraron su indignación
Entre los padres cuyos hijos pasaron por el mal momento de ser apuntados como deudores y los que fueron testigos, hubo mucha bronca e indignación. Pero a su vez, el miedo de que sus hijos sigan siendo apartados de sus compañeros, los lleva a querer olvidar el tema.
En una carta de lectores, una docente, María Victoria Aulet mostró su indignación por lo ocurrido: “no salgo de mi estupor al pensar que es un colegio que tiene subvención estatal. Más allá de los números y la realidad económica, cuestiono y condeno por anti cristiano el proceder expuesto, del que fui testigo. Si los adultos tienen que arreglar asuntos, que lo hagan por las vías correspondientes sin involucrar a los chicos que se transformaron en víctimas de un mal manejo”.
En tanto, otra de las personas que el lunes presenció lo ocurrido, lanzó: “tengo entendido que ya pasó otros años, pero jamás imaginé ver un hecho tan indignante y con tanta impunidad”.
Antecedentes
Hubo sanciones en un caso reciente
Un hecho similar al ocurrido en el Colegio San José de Pilar se dio a fines del año pasado en González Catán, cuando en un jardín de infantes le quitaron las medallas de graduación a los pequeños cuyos padres adeudaban cuotas.
Uno de los papás, subió a YouTube un video con las imágenes del momento en el que les arrancaban las medallas a los hijos de deudores, provocó la intervención del Gobierno bonaerense.
Fue el propio gobernador Daniel Scioli quien encabezó, días más tarde, un acto de desagravio en el que los chicos recibieron las distinciones: “tiene que haber valores, gestos y en este caso se violaron esos valores y no voy a soportar un gesto de humillación, discriminación y maltrato a los niños”, afirmó Scioli. Incluso la directora de Cultura y Educación, Silvina Gvirtz, pidió serias sanciones a la Justicia y el INADI en el caso al que tildó de “claro acto de discriminación”, a pesar de que el jardín era privado y no recibía subvención del Estado.


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