Definen aspectos de la organización de la Cumbre Iberoamericana

La Cancillería y la comuna ya trabajan en la organización del encuentro de mandatarios de Iberoamérica que se hará en diciembre. Aseguran que en materia de seguridad, no se adoptarán medidas tan estrictas como las de 2005.

Desde hace un mes un equipo de trabajo conformado por la Cancillería argentina y distintas áreas del municipio ya se encuentra trabajando en el diseño de las actividades y de otros detalles organizativos de la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobiernos que se realizará entre el 3 y el 4 de diciembre en Mar del Plata.

Esta semana, alrededor de 40 funcionarios de diferentes dependencias se reunieron para trabajar en la definición de distintos aspectos del encuentro, que reunirá a los mandatarios de países de América Latina, España y Portugal. La tarea desarrollada hasta ahora estuvo vinculada al diseño de las actividades protocolares que tendrán lugar durante el cónclave y se avanzó en determinar cuáles serán algunos de los servicios informáticos y de comunicación que se les proveerá a los participantes, así como a los casi 400 periodistas que llegarán a la ciudad.

Además, ya se comenzó se trabajar en algunas cuestiones vinculadas a la seguridad, la que estaría principalmente, en manos de la Policía Federal Argentina.

Tanto la Cancillería como el municipio pretenden que esta cumbre se diferencie de la Cumbre de las Américas que se llevó a cabo en el año 2005 en Mar del Plata en varios aspectos. Por caso, existe acuerdo respecto de no generar un excesivo marco de seguridad imponiendo nuevamente amplias zonas de exclusión y vallados que mantengan a la mayor parte de la población alejada del epicentro de las actividades que, en su mayoría, se llevarán a cabo en el NH Gran Hotel Provincial. Incluso, se piensa en la posibilidad de incentivar actividades por fuera de las estrictamente protocolares para que los mandatarios mantengan encuentros con las colectividades de sus países que residen en Mar del Plata y la zona y que recorran libremente la ciudad.

Si bien sería establecida una zona de exclusión -cuyo perímetro estaría delimitado por las calles San Martín, Santa Fe, Mendoza y Garay- y los vecinos que residen en las inmediaciones de la Rambla podrían ser censados y acreditados, lo cierto es que se pretende que esta clase de medidas afecten a la menor cantidad de gente posible y no alteren en demasía su rutina habitual. De hecho, en las reuniones de trabajo que se vienen desarrollando hasta ahora existe acuerdo en que a diferencia de lo que sucedió en 2005, el encuentro de los jefes de estado de Iberoamérica resultará "mucho más amigable" que la IV Cumbre de las Américas y que por eso no se justificaría repetir las medidas que se impusieron en aquella oportunidad, que hasta incluyeron la presencia de un portaaviones norteamericano.

Una diferencia decisiva entre ambos encuentros será que en la cumbre de este año no habrá delegaciones tan "exigentes" en materia de seguridad como la de Estados Unidos, que en 2005 condicionó muchas de las medidas que se adoptaron al respecto. "El hecho de que no haya una personalidad tan controvertida como la de George Bush y de que todos los presidentes y mandatarios que esperamos recibir provengan de países amigos y queridos hará que este encuentro sea muy distinto", le indicaron a LA CAPITAL fuentes que participan de la organización de algunos aspectos de la Cumbre.

Entre los jefes de Estado que asistirán figuran los Reyes de España, la familia real de Portugal y mandatarios de Andorra, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Cuba, Chile, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela.

Otra diferencia respecto de la cumbre anterior consistirá en que en esta oportunidad se dispondrá de las instalaciones del NH Gran Hotel Provincial para desarrollar el grueso de las actividades y hospedar a buena parte de las delegaciones.

Ayer, fuentes municipales le indicaron a LA CAPITAL que una vez que sean definidos los aspectos centrales de la organización que tendrán incidencia en la vida cotidiana de los marplatenses se comenzará a trabajar rápidamente para difundir la información y evitar que haya incertidumbre. Por lo pronto, la comuna ya resolvió iniciar a través de los medios una campaña de difusión para que los marplatenses sepan de qué se trata el encuentro. Según se supo, los mensajes publicitarios relacionados con este tema comenzarían a ser exhibidos en los próximos días en radios, televisión y gráfica.

Por otra parte, la realización de la Cumbre también abrió una instancia de diálogo entre el municipio, la Provincia y la Nación respecto de cuáles serán las obras de infraestructura y embellecimiento que tendrán que hacerse en la ciudad para la ocasión.

Obras para la ocasión

LA CAPITAL informó esta semana que el intendente Gustavo Pulti mantuvo una reunión con el secretario de Obras de la Nación, José López, para justamente, analizar este tema. Si bien se está avanzando en el diseño de algunos trabajos para mejorar el aspecto de la zona Rambla-Casino, la Municipalidad planteó su deseo de que también sean ejecutadas algunas obras que no sólo atiendan a lo estético y tengan un resultado más permanente para la ciudad. Es por eso que el municipio y la Nación están definiendo los presupuestos para poner en lo inmediato en marcha un plan de mejora del alumbrado público, de la red de semáforos y de la señalización vial y turística de Mar del Plata, que comprendería a un amplio sector de la ciudad.

Así fue la seguridad en 2005

La IV Cumbre de las Américas que se desarrolló en noviembre de 2005 tuvo impresionantes medidas de seguridad. El mayor despliegue se pudo observar el día que el ex presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, arribó al aeropuerto marplatense y se trasladó hasta un hotel ubicado en Paso y Alem. Durante ese lapso de tiempo, la ciudad vivió uno de los mayores operativos de seguridad de su historia.

A continuación, algunas cifras y detalles de las precauciones que se tomaron en 2005 para cuidar a los presidentes.

* La cumbre estuvo custodiada por 7.500 oficiales de seguridad asignados especialmente para este evento.

* Se estableció en Mar del Plata una zona de exclusión de 250 manzanas, en donde sólo tenían permitido ingresar los residentes y periodistas debidamente acreditados.

* La zona de exclusión se dividió en 3 anillos, en los cuales se asignaron agentes de la Policía Federal Argentina, la Gendarmería Nacional y la Policía Bonaerense.

* Los vuelos de línea sobre la ciudad fueron cancelados durante tres días, los cielos fueron patrullados por helicópteros, el mar vigilado por corbetas y botes de Prefectura y hasta los colectivos marplatenses modificaron su recorrido.

* El espacio aéreo fue controlado por helicópteros y aviones A-4AR Skyhawks de la Fuerza Aérea Argentina y a ningún avión se le permitió entrar en un área de 200 kilómetros a la redonda bajo amenaza de ser destruido.

* Por mar, la Prefectura Naval Argentina vigiló constantemente la actividad marítima.

* Por orden de la Secretaría de Seguridad de la Nación se intensificaron los controles fronterizos con la vecina República de Paraguay, como parte del operativo de seguridad.

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