Teniendo en cuenta que cuanto más sepamos los quilmeños de nosotros mismos, mejor, es que venimos ofreciendo miradas y conclusiones que surgen de las últimas citas electorales. De ahí lo interesante de repasar y volver a repasar el comportamiento que se refleja.
Somos 580 mil habitantes, que vivimos en un territorio con 98 km2 de extensión. Como quinto distrito de la Provincia de Buenos Aires, detrás de La Matanza, Mar del Plata, La Plata y Lomas; reflejamos cada uno de los fenómenos sociales que caracterizan al Gran Buenos Aires.
- Con una expresa ausencia de sectores sociales altos; el resto de la pirámide social se verifica puntillosamente. Al referirnos a aquella ausencia, apuntamos a las grandes fortunas, que en Quilmes hubieran podido representar por ejemplo, las familias Bemberg o Fiorito; unos iniciadores de la Cervecería Quilmes; los otros titulares de grandes extensiones de tierra en el Distrito, y también titulares del recordado Banco Popular de Quilmes.
- A finales de los años 70/80 ya ninguna de esas fortunas vivían en la ciudad. La atracción de la Capital Federal, tan cercana, se hizo sentir.
Cuando repasamos la composición de la población que vota, podríamos intentar explicarnos repasando tres grandes grupos poblacionales.
- El primer grupo lo conforman las 40 mil familias que según cifras oficiales del censo publicado por el gobierno de la ciudad, incluye a unas 200 mil personas en situación de pobreza extrema. Representan una tercera parte del total.
- Un segundo escalón de votantes, se integra por las expectativas que alientan a otra tercera parte de la ciudadanía; en barriadas de gente trabajadora. Muchos de ellos se trasladan a su trabajo o estudio, diariamente. Se trata de sectores que por experiencia o asimilación, comparten las aspiraciones de vida con los llamados sectores medios y medios altos de la sociedad. Las redes sociales, y las nuevas tecnologías aportan al proceso.
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