El problema surgió tras un derrame en la zona conocida como Mallín de los Toros. Según un informe elaborado desde la Municipalidad, los inconvenientes en una bomba persisten desde enero pasado.
Un derrame de líquidos cloacales puso en evidencia lo que para el Ejecutivo local son graves falencias en el sistema, la puesta en peligro de la salud de buena parte de la población y la contaminación del medio ambiente.
Además, queda expuesto cierto contrapunto entre las autoridades municipales y provinciales, como así también a la necesaria planificación del crecimiento habitacional de la ciudad.
Todo comenzó con una denuncia e inspecciones que realizó el cuerpo de guardias ambientales de esta localidad vinculadas con una denuncia por el derrame de efluentes cloacales en la zona conocida como Mallín de los Toros.
Según se informó oficialmente, “en dicha zona se constató la emanación de líquido cloacal proveniente de una cámara de registro ubicada en inmediaciones del barrio denominado Cooperativa Nueva Esperanza”. Indicaron que esta infraestructura se encuentra diseñada para la colección de los efluentes provenientes de los asentamientos mencionados y el barrio 101 Viviendas, emplazamiento habitacional que fue entregado por el Ejecutivo anterior en diciembre de 2011.
El documento -al que tuvo accesos este diario- señala que “desde enero pasado se comenzaron a registrar inconvenientes en la zona de bombas y que desde la Secretaria de Obras y Servicios Públicos se procedió a descomprimir la situación mediante un camión atmosférico contratado y pagado con recursos municipales”.
El texto asegura que “sin dudas la falta de servicios no sólo perjudica a los destinatarios de ese sector sino que además genera contingencias tales como las vividas”.
Trabajos por delante
Los guardias ambientales del municipio indicaron que “la obra que resta -infraestructura de red cloacal y finalización de la distribución y provisión de aguas- no ha sido culminada en relación a los requerimientos del EPAS Regional Sur, que es quien supervisa de la obra. Por lo tanto, los barrios Cooperativa Nueva Esperanza y 101 Viviendas no poseen tratamiento alguno de los líquidos que se generan.
El informe oficial asegura que “desde el EPAS Regional Sur reconocen la no finalización de las obras pero aducen la imposibilidad de conectar este sector de la población al sistema actual de tratamiento de líquidos cloacales, ya que de alguna forma la capacidad de tratamiento del sistema colapsará generando la salida de régimen del sistema”.
En tanto se supo que por el momento hay ciertas divergencias respecto a quién le corresponde hacerse cargo de la obra, cosa que complica seriamente a los pobladores.
Ante esta situación, desde la comuna se informó que se realizaron las actas y notificaciones correspondientes a la vez que se indica que “una particularidad de este caso es que el destino de los líquidos tomados de la red de estos dos barrios es dispuesto en una cámara perteneciente al sistema cloacal de la ciudad. Por un lado se plantea la complicación de realizar la conexión a la red cloacal de estos barrios, y por otro el líquido que se extrae es colocado en la misma”.
Comentá la nota