Desde el área de Derechos Humanos y Grupos Minoritarios de la Defensoría del Pueblo de Formosa se advirtió que “cuando media un reclamo, de la naturaleza que fuere, de los pueblos originarios, hay quienes están prestos a desdibujar la realidad, poniendo al indígena como discriminado, perseguido y hasta despreciado por el Estado”.
“Esto es algo que no nos contaron, -expresan desde la Defensoría del Pueblo-, son los propios habitantes originarios quienes, con la transparencia que caracteriza sus actos, nos relatan que ONGs, a quienes nadie controla en su accionar y manejos de fondos; instituciones federales, que no conocen los beneficios de coordinar esfuerzos con sus pares; medios de prensa que, por intereses mezquinos, privilegian la libertad de empresa, todos ellos que, por lo visto, no les interesan el respeto a los derechos humanos de los pueblos originarios, en tanto los bastardean, pretenden imponer dentro de nuestra comunidad formoseña y, hacia fuera, la bien redituable postura de “defensores de los derechos de los Originarios” ¿Y qué mejor que apuntar al Estado, como el demonio que pretende la aniquilación del indígena?”.
Desde la Defensoria subrayaron que “este tipo de políticas está lejos de la defensa de los derechos de los pueblos originarios que se hallan asentados en una provincia, que fue la primera en el país que reconoció su naturaleza pluricultural y multiétnica, que sancionó una Ley Integral, lo cual nadie puede negar, confiere derechos a nuestros originarios y, en donde existen el mayor número de tierras titularizas, en el país, a favor de las comunidades”.
Dijeron que “seguramente que hay cosas que mejorar, eso sin dudas, pero solo podremos hacerlo en la medida en que trabajemos mancomunadamente, de la manera que hacemos con muchas Instituciones, particulares, desinteresadas ONGs, las esferas provinciales, municipales y algunas áreas federales”.
La Defensoría tiene un área destinada a la asistencia a los pobladores originarios, desde ahí, diariamente se tramitan pensiones, beneficios en materia de salud, vivienda, educación y muchos otros y se los asesora, permanentemente en diversas materias, indicándose que “como parte del mismo, somos testigos de que el Estado está presente, junto a las necesidades de los originarios, pues recibimos las respuestas a los reclamos que se realizan y no vemos, como algunos, que exista una contraposición entre los intereses del originario y el Estado, por el contrario, media concordancia y, en la medida que se trabaje en tal sentido consideramos que defendemos los derechos de nuestros pueblos originarios”.
“Hay quienes piden en la actualidad, que no hablemos de preexistencia de nuestros pueblos sino que, reconozcamos su existencia actual. ¿Sabrán, de que hablan, cuando dicen estas cosas? No conocen pues que, nosotros vivimos con nuestros Pueblos Originarios y que en los últimos tiempos y ahora, ya como una costumbre, las puestas en escena hipócritas, delegaciones de funciones, demostraciones de poder, asociaciones, “personas sabias”, y muchos intereses ajenos, alzan fáciles y variadas acusaciones de discriminación, supuestamente concretadas, pero nunca examinadas contra, todas las Comunidades Originarias de nuestra tierra”, concluyeron diciendo.
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