yer por la tarde tuvieron lugar los alegatos de la defensa oficial, donde el abogado Eduardo Peralta exigió la absolución de Serapio del Carmen Barros y Jorge Gaetani, dos de sus asistidos.
Peralta comenzó su exposición con un planteo general del alegato de la defensa oficial y luego con un ataque directo a la figura de genocidio, incorporada por el Ceprodh y la APDH. Explicó que se la declare nula por tres razones. La primera por violación del principio de la legalidad, la segunda por violar el principio de congruencia y finalmente por falta de tipicidad. Agregó que ninguna de las agrupaciones pidió que se aplique la figura antes del juicio.
También dedicó algunos minutos a la imprescriptibilidad y recordó a los jueces: “No era ley vigente al momento de los hechos”.
Peralta pidió la nulidad de los autos interlocutorios que autorizaron a incorporar por lectura los testimonios de víctimas o testigos fallecidos o que se encuentran enfermos y citó los casos de Silvia Botinelli, los hermanos Pailos, Ricardo Novero y Aigo, entre otros.
El abogado criticó el proceso del juicio, los llamados “testimonios necesarios” y la veracidad de los dichos que, apelando a la psicología, podrían estar “manchados” con carga afectiva o falta de memoria.
En cuanto al imputado Serapio del Carmen Barros, personal civil de Inteligencia del Destacamento182, Peralta solicitó la absolución de todos los delitos que se le endilgan, estos son privación ilegítima de la libertad y aplicación de tormentos.
Explicó que la única acusación en su contra se plantea a partir del caso Rubén Ríos, de quien explicó que sus declaraciones se pueden considerar como interesadas y sospechosas.
Mismo pedido de absolución requirió para Jorge Gaetani, quien era subteniente de la compañía de combate “B” del Batallón 181, al entender que durante el proceso no quedó clara la imputación en su contra.
Agregó que no existen pruebas que lo vinculen con la privación ilegítima de la libertad y la aplicación de tormentos de Virginia Recchia, en junio de 1976. El abogado detalló que Gaetani sólo trasladó a la mujer por una orden de un superior que entendió era legítima y sin saber lo que le podía pasar luego cuando ya se encontraba en manos del Ejército.
Hoy a partir de las 9 Peralta continuará con los alegatos de Máximo Maldonado, Raúl Guglielminetti, Enrique Casagrande, Osvaldo Laurella Crippa y Emilio Sacchitella.
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