La abogada Soledad Nieto insistió en que el hombre condenado a 33 años de cárcel actuó bajo emoción violenta la noche que mató a sus suegros. Adelantó que irá en casación al Tribunal Superior
El jueves pasado, los ocho jurados populares con derecho a voto, coincidieron en que Borello era culpable de homicidio agravado con uso de arma de fuego y los jueces técnicos de la Cámara Primera del Crimen le aplicaron 33 años de cárcel, es decir, siete años más que los que había solicitado el fiscal Alejandro Cabrera.
A pesar de las graves consecuencias que provocó la balacera del acusado, su abogada entendió que no existió una relación entre el modo en que quedó calificado el delito y la pena con que se lo castigó.
“La verdad es que estoy soprendida, porque éste era un hecho que inicialmente venía calificado para perpetua, pero luego el fiscal decidió sacarle la alevosía y los jurados obviamente también. En el alegato habíamos pedido la emoción violenta y la legítima defensa e insistimos en que esas cuestiones estuvieron. Ahora, las pelearemos en una apelación, en una casación, próximamente cuando nos den a conocer los fundamentos de la sentencia”, dijo Nieto que el 5 de octubre tendrá en sus manos esos fundamentos.
La abogada insistió en que el hecho en el cual resultaron asesinados María Inés Videla y su esposo Miguel La Cruz, el 11 de noviembre de 2010 en Canals, quedó calificado como homicidio agravado por el uso de arma, con doble resultado, “por eso no entiendo cómo se pudo llegar a una pena tan alta. Habrá que ver si los argumentos del tribunal son lógicos y si realmente se compadecen con lo que hemos visto en el debate”, aseguró Nieto.
-En el juicio, no se advirtió arrepentimiento de parte del acusado ni tampoco lo manifestó expresamente, ¿eso pudo haber influido? (Se le preguntó a la defensa).
-No, creo que durante todo el juicio se pudo ver que el perfil del acusado era muy bajo, el de una persona tranquila más allá de las cuestiones que se ventilaron. Se tomó la decisión por parte de la defensa de que no declarara como una estrategia. Él estaba muy tensionado aunque no lo pareciera, yo creo que cualquier ser humano en estas circunstancias lo estaría, consideramos que no era recomendable que hablara y se mantuvo con su perfil bajo.
Nieto agregó que “si bien el primer argumento esgrimido fue el de la legitima defensa, subsidiariamente se pidió una emoción violenta que es en realidad la figura que más le cabía a este hecho, de acuerdo a las probanzas, pero bueno, veremos por qué el tribunal no tuvo en cuenta ese pedido de la defensa y una vez que lo sepamos podremos apelar en caso de que veamos que no se han merituado y valorado las pruebas con las reglas de la lógica como corresponde”, concluyó.
Comentá la nota