Decretan alerta máxima por la sequía que afecta al 70% de la provincia

Decretan alerta máxima por la sequía que afecta al 70% de la provincia
Es por la carencia extraordinaria de lluvias y nevadas que provocan un importante descenso en los caudales y niveles en cursos de agua. La Unidad Ejecutora contará con $8 millones para obras.
El gobernador Jorge Sapag decretó el pasado 14 de noviembre el alerta máxima en toda la Provincia y durante siete meses por la carencia extraordinaria de lluvias y nevadas. La medida se conoció ayer a través de una conferencia que brindó Guillermo Coco, ministro de Energía.

Según se indicó, las causas principales radican en que la cuenca del río Neuquén se ubica en la mitad del escurrimiento promedio y que los registros de nieve fueron inferiores a los registros medios. Así, estimaron que la sequía afecta el 70 por ciento de la provincia.

El alerta además obedece a informes de la Autoridad Interjurisdicional de las Cuencas de los ríos Limay, Neuquén y Negro (AIC) y del Comité Interjurisdiccional del Río Colorado (Coirco) que indican que se esperan “importantes descensos en los caudales y niveles de los cursos de agua superficiales para todas las cuencas hídricas de la Provincia”.

Para dar solución a las localidades más afectadas por la sequía se creó una Unidad Ejecutora que contará con un presupuesto de 8 millones de pesos para hacer frente a una serie de obras tendientes a dar solución al complicado presente. El organismo estará bajo la órbita del Ministerio de Energía, a cargo de Guillermo Coco. La integran además el Ministerio de Producción y el Ministerio de Economía.

“La sequía está afectando principalmente el agua para consumo en la zona norte, donde se está asistiendo a unas 40 localidades con camiones que llevan agua potable”, dijo Jorge Lara, integrante de la Unidad Ejecutora. También explicó que se asiste a las comunidades con tanques particulares con capacidad de almacenamiento para 1.100 litros de agua.

El otro punto en el que la sequía genera complicaciones es la falta de agua para riego afectando la producción. “El efecto más importante es que no hay agua para bebida para animales y como tampoco hay forraje perjudica también la alimentación”, dijo Mauro Millán, director provincial técnico de la Unidad Ejecutora.

El fenómeno generó que se sequen antes de tiempo arroyos como el de Picún Leufú y distintas vertientes, por lo que ya se está trabajando en conjunto con los campesinos para encontrar nuevas vertientes de agua que permitan encausar el agua para que llegue a los ríos.

Obras en 30 días

La Unidad Ejecutora tiene como objetivo realizar una serie de obras en los próximos 30 días para dar respuesta al alerta. El mayor inconveniente se encuentra en las bocas de toma por el decremento en los caudales de los ríos, lo que pone en riesgo el agua para consumo humano. En consecuencia, se están realizando obras en 35 localidades y parajes.

“Cuando baja el pelo de agua las tomas quedan colgadas a nivel superior. Entonces hay que hacer adecuación de las tomas yendo hacia el curso central del río. O se pueden colocar módulos potabilizadores, dado que la concentración de la turbidez puede ser mayor”, dijo Millán. “La carencia de nevadas va a hacer que el deshielo sea menor y los caudales de los ríos menores y el pelo de agua también en consecuencia la toma no puede trabajar con ese nivel de agua”, agregó.

Horacio Carvallo, de la Dirección Provincial de Recursos Hídricos, indicó que también se van a realizar trabajos en la costa de ríos para que ayuden a elevar su nivel de agua y lograr así una mejor captación.

Arroyos secos

La sequía de los últimos años, sumado a un crecimiento de la temperatura, afecta directamente el curso de arroyos que se secan antes de tiempo. Un ejemplo es el de Picún Leufú, un arroyo que se quedó sin agua en noviembre por la escasa nevada. Con un deshielo promedio, el curso mantenía el agua hasta la primera quincena de enero. El intendente de esa localidad, Clemente Casamajou, dijo que el problema afecta a unos 450 productores que están sobre la margen izquierda del arroyo. “Con suerte están regando cada 45 días”, dijo Casamajou.

Indicadores

Los niveles de precipitaciones de septiembre fueron altamente deficitarios.

Las precipitaciones del último trimestre del año estarán por debajo de las medias históricas en las tres subcuencas.

Las temperaturas estuvieron por encima de los valores medios.

La acumulación subterránea está por debajo de los valores medios en las tres subcuencas.

Los niveles de los lagos de la cuenca del río Limay y del Collón Curá están por debajo de los valores medios.

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