“No hay un decálogo de cómo detectar la prostitución” dijo Bruzzeta

El titular de la Dirección de Inspección General del municipio, Eduardo Bruzzeta, participó el jueves de un relevamiento en el local nocturno conocido como “La Posadita” y el cual debió ser allanado en reiteradas oportunidades tras constatarse que allí se propicia la trata de personas. Según dijo, el bar contaba con la habilitación “en orden”, aunque admitió que en el área no cuentan “con lineamientos” para detectar la prostitución en ese tipo de establecimientos.
En medio de la polémica desatada por un proyecto de ordenanza que había enviado el intendente Pulti a consideración del Concejo Deliberante promoviendo la habilitación por excepción de un local céntrico con el uso de “Café-Bar Nocturno”, inmueble conocido como “La Posadita” y el cual fue allanado meses atrás en el marco de una causa judicial de trata de personas que se tramita en la Justicia Federal -medida de la cual desistió-, la Dirección de Inspección General del municipio realizó el jueves un relevamiento en esas instalaciones.

Según manifestó el titular del área a FM 99.1, Eduardo Bruzzeta, “ese local tiene una habilitación con certificado definitivo como café – bar, expendio, que es como están habilitados la mayoría de los bares de la ciudad”.

“Por lo que he leído en los diferentes medios, había un trámite solicitando la ampliación a café – bar nocturno pero las diferencias entres los rubros son mínimas en cuanto a lo que es hoy la temática de las actividades nocturnas: le permitiría la difusión de música y no mucho más”, aseguró, y añadió: “Lo que pasa es que café – bar nocturno se asemeja a lo que eran las antiguas wiskerías, que no hay ninguna habilitada porque el gobierno de facto de la última dictadura las suprimió, es decir, anuló el rubro whisquería en la ordenanza que regula a las actividades nocturnas”.

A su vez, el funcionario indicó que en la ocasión “se verificó el funcionamiento de todos los locales, se controlaron las medidas de seguridad (matafuegos, carteles, ventilaciones), que el certificado de habilitación coincidiera con la razón social que factura el expendio de las bebidas” y que “estaba todo en orden ya que cumplía con todas las normas técnicas que verifica el Departamento de Nocturnidad y Ruidos Molestos”.

Por último, Bruzzeta admitió que en el sector que dirige no cuentan con “un lineamiento a seguir en cuanto a cómo se promueve la prostitución; o sea, no tenemos un decálogo o los pasos a seguir para determinar las acciones que promueven la prostitución”.

“Lógicamente que si se encuentran adentro camas o determinados elementos con los que se constata, sí, pero en cuanto a cómo determinar que la gente que está ahí adentro escuchando música, tomando bebidas o conversando esté promoviendo la prostitución, no lo podemos determinar. Evidentemente, creo yo, se avanzará en determinar cuáles son los requisitos que se deben examinar para determinar quiénes promueven la prostitución”, señaló.

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