Tres testigos presenciales del accidente donde murió un joven de 29 años mientras corría una picada de autos el 11 de febrero en un predio que no contaba con habilitación municipal estarán hoy en Tribunales para brindar su testimonio.
La enfermera que asistió a la víctima tras el siniestro, el chofer del vehículo sanitario apostado en el lugar —que según los primeros informes solamente contaba con una camilla y un cuello ortopédico— y un banderillero de la competencia, serán escuchados hoy por el juez Correccional Nº 8, José Luis Suárez, quien lleva adelante la causa en la cual no hay imputados.
Maximiliano Primucci, oriundo de Pérez, murió el sábado 11 de febrero a la una de la madrugada mientras corría una picada en un circuito que funciona hace 35 años en Ovidio Lagos al 6800, pero que no tenía habilitación y fue clausurado por la Municipalidad seis días después del accidente.
Días más tarde, la familia de Primucci denunció que el accidente "no fue producto de la fatalidad, sino de la falta de medidas mínimas de seguridad", que la víctima fue trasladada "tardíamente al Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca), que la prestación médica y el traslado fueron deplorables y la actuación del personal que intervino en los primeros auxilios, patética".
Ahora, Suárez se apresta a escuchar el relato de personas que tuvieron una participación directa en la asistencia sanitaria posterior al choque. Se trata de una enfermera que le brindó los primeros auxilios a Maximiliano, del chofer de la unidad sanitaria que lo trasladó al Heca y de un banderillero de la competencia.
El magistrado, además, remitió oficios a la Municipalidad de Rosario para establecer si el lugar contaba con habilitación, y si reunía las condiciones de seguridad para ese tipo de espectáculos. En tanto, solicitó al Heca la historia clínica del conductor y que se informe cómo y en qué condiciones llegó al hospital.
A partir del análisis de esos y otros elementos (todavía resta conocer el resultado de la autopsia), el juez tratará de determinar cuáles fueron las causas del accidente, si hubo un accionar negligente de parte de los responsables de administrarlo y si se incumplió la normativa vigente en torno a los elementos de seguridad que se deben tener para realizar ese tipo de carreras.
Administradores. En ese sentido, Marcos Espósito, uno de los que se presentó como organizador de las picadas, deberá prestar declaración informativa el martes 6 de marzo junto a otras dos personas, una de las cuales tramitó una habilitación precaria ante el municipio y otro que firmó el contrato de locación del terreno.
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