Se sentó durante tres horas y media frente a la fiscala de menores Mónica Ferré, en Dolores. Todo ese tiempo intentó convencerla de que él no estuvo en Pinamar el 15 de enero, el día que un grupo de rugbistas atacó a Ezequiel Biagioli y lo dejó en coma.
Ayer viajó a Buenos Aires junto a su papá. El hombre también fue indagado por la doctora Ferré, según contó el abogado que asesora a la familia, Estanislao Zavaleta.
Las pruebas
"El menor aportó elementos a la causa que acreditan con absoluta certeza que él no se encontraba en el lugar de los hechos cuando se produjo el delito que se investiga", señaló el letrado.
Por un lado, el joven presentó un pasaje de colectivo que indica que salió de Mar del Plata el 14 de enero y llegó a Tucumán al día siguiente. "Ese boleto estuvo acompañado por un informe de la Comisión Nacional Reguladora de Transporte que certifica que fue utilizado en la fecha indicada", agregó Zavaleta.
Además, el abogado indicó que el rugbista presentó un informe de una empresa de telefonía celular con el detalle de los mensajes de texto que habría intercambiado con su mamá y su hermana a lo largo del viaje. "Hay 10 mensajes de texto; en uno le preguntan por dónde viene y él contesta que pasó Las Termas", había contado anteriormente. En tanto, hay testigos que apoyan esos elementos. "Son tres personas que declararon que viajaron con él en el mismo colectivo", precisó Zavaleta.
En una entrevista concedida a LA GACETA el 15 de febrero, el padre del joven había manifestado: "tenemos plena confianza en la Justicia". Dos semanas después, parece mantener esa postura. "Tanto el menor como su papá, la defensora oficial y yo creemos que la fiscalía va a solicitar su sobreseimiento después de esta declaración", expresó el abogado.
El deportista regresará hoy de Buenos Aires con la esperanza de haber convencido a Ferré y de que no surjan nuevas acusaciones en su contra.
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