El ex gobernador Rubén Marín negó hoy, en el juicio de la Subzona 14, haber sido "colaborador" del gobierno militar, en la elaboración de las listas de las personas que debían ser detenidas, dijo que a las picanas eléctricas "alguien las hizo desaparecer" en su gobierno y, frente a los testigos que lo han sindicado como "delator", sugirió que hubo víctimas que están buscando resarcimientos económicos.
La sala donde se juzga a los represores de la Subzona 14 estuvo por primera vez repleta. Los militantes marinistas coparon la sala. Hubo una situación incómoda: hablaban constantemente por lo bajo, rezongaban por algunas preguntas de las querellas y hasta se reían con ciertas respuestas de Marín.
Afuera, en tanto, un grupo de marinista se abalanzó sobre integrantes del Colectivo Justicia Ya! y arrancaron un par de bandera. Una de esas banderas decía "Marín buchón".
La declaración comenzó poco después de las 16.15. Terminó a las 17.15. Fue llamado a declarar porque a poco de asumir, en 1983, habían encontrado "dos o tres picanas" eléctricas en las comisarías. Es por este motivo, que el abogado Miguel Palazzani, de la querella, había pedido su testimonio como testigo.
Marín habló largo rato sobre la dictadura y sobre el sumario administrativo que inició en 1983. Luego, la mayor parte de las preguntas se las hizo Palazzani. Este querellante fue interrumpido varias oportunidades por el presidente del TOF, José Mario Tripputi, quien le advirtió por ciertas preguntas que le hacía a Marín.
La detención
Marín dijo que el 23 de marzo de 1976 estaba en Buenos Aires. Dijo que, por los diarios, se presagiaba un golpe militar. Por eso llamó por teléfono a Santa Rosa y le pidió a un colaborador que le retiraran sus pertenencias personales de la Legislatura y solicitó que un chofer lo fuera a buscar. Salieron a las 2 de la madrugada desde Buenos Aires a Santa Rosa. El Golpe ya estaba en marcha.
Marín expresó que se fue a General Pico. Allí le era difícil ejercer la abogacía.
"Hasta el 20 de octubre no pasó nada", dijo, a diferencia del resto de los testimonios que hablaron de secuestros y torturas. Fue detenido, según dijo, cuando llegó a Pico el general Jorge Rafael Videla. "Fue en octubre de 1976", sostuvo.
Recordó que lo detuvieron los militares porque lo acusaban de panfletear contra Videla, en octubre de 1976 y luego lo liberaron a los "tres o cuatro" días.
Fue trasladado a la Primera de Santa Rosa. También llegaron detenidos Aníbal Campo y Hugo Corrales. "A ellos los liberaron en un día", sostuvo.
Recordó que al edificio de la Primera la había inaugurado él, siendo vicegobernador. "Conocía al comisario", sostuvo. "El me dijo que no tenía nada que ver", sostuvo.
Expresó que los calabozos estaban recién inaugurados. "Me acuerdo de que alguien había escrito: 'Soy el primero. Pablo'. Yo escribí abajo 'Soy el segundo. Rubén'".
Fue interrogado en la planta alta. No fue vendado. Pero no pudo ver a los que interrogaban. "Había dos reflectores enfrente y no los pude ver. Parecía un joven".
Dos eran las cuestiones que le preguntaban: quiénes habían arrojado los panfletos y por qué el dirigente justicialista Juan Carlos Suárez tenía dólares. "Me llamó la atención de los dólares de Suárez. Cuando salí, le pregunté. Me dijo que había vendido un auto y le habían dado 100 dólares y que los había cambiando en el banco".
Al otro día, en tanto, fue llevado a la Jefatura de la Policía. Dijo que abrieron la ventana de una oficina y lo pusieron mirando a la calle. Estuvo así media hora. "Tal vez querían que la gente me viera detenido. No sé".
Fue liberado "a los dos o tres" días. Cuando salió, se cruzó con Carlos Aragonés. "Era como la tercera vez que lo detenían. Yo me retiraba con un colchón bajo el brazo. Pasó y me dijo: 'dejame el colchón".
Juicios
El ex gobernador manifestó que le "hicieron dos juicios" en su contra. Pero no prosperaron. "Querían condenarme para inhabilitarme y cortarme la carrera política", dijo.
Delación
Tanto Marín, como el por entonces diputado nacional Carlos Aragonés, fueron nombrados durante el juicio como sospechosos de haber "colaborado" con la dictadura. El lo rechazó tajantemente. "Es una grosería", dijo.
También rechazó el planteo expresado por el concejal piquense Juan Carlos Tineo ayer, quien había expresado que Aragonés era el padrino político de Marín. "Fui vicegobernador, gobernador y senador. En la política me hice solo", expresó.
Greppi
En una extensa declaración, que comenzó apenas minutos después de las 16, el ex gobernador involucró de lleno al ex capitán Néstor Greppi, ex secretario general de la Gobernación durante una parte de la dictadura. Dijo que creía que, en aquellos años, pertenecía al Servicio de Inteligencia.
Contó una anécdota sobre Greppi. Dijo que, ya en la democracia, se reunió con el presidente Ricardo Alfonsín y que vio como edecán a Greppi. Por eso le expresó al ministro Antonio Tróccoli su preocupación. "Greppi tiene responsabilidades en La Pampa", le dijo. "Troccóli me respondió: ‘Mirá, todos están metidos'".
Camps
Marín dijo que conoció al general Ramón Camps, en varias de las visitas que el militar hacía al Poder Ejecutivo pampeano y a la Legislatura.
El ex mandatario dijo que tuvo la oportunidad de conocerlo en varios de los actos patrios que se llevaban a cabo en aquellos años. "A (Ramón) Camps lo conocí", expresó durante la audiencia por el juicio de la Subzona 14.
También agregó que Mireya Regazzoli invitó al general Camps a su cumpleaños. Lo hizo ante la pregunta de si se reunía seguido con Camps, a lo que respondió en forma negativa y agregó que Mireya Regazzoli lo conocía más de cerca al militar, ya que lo llegó a invitar a su cumpleaños.
Además, refutó a otro dirigente: José "Pepe" Brinatti, quien en la Justicia federal lo sindicó como uno de los delatores. "Brinatti es el que en el expediente admite que por estar diez días preso le dieron dinero con el que se compró un hotel. Entonces, ¿qué les hubiese correspondido a los que estuvieron dos años presos? ¿La cadena (de hoteles) Hilton?", se preguntó.
También sugirió que Raquel Barabasqui, quien lo denunció en la Justicia federal, podía tener un interés económico.
El sumario administrativo
En su declaración, al recordar la etapa de investigación de violaciones a los derechos humanos, Marín dijo que "costaba que vinieran a declarar" las víctimas y testigos. Fue luego de la firma del decreto número 99.
El por entonces gobernador electo había asumido el 11 de diciembre de 1983 y el 20 de ese mismo mes firmó el decreto para investigar las violaciones los derechos humanos. Fue la única provincia que lo hizo.
El texto encomendaba que se recibiera o recabara toda información referida a lo sucedido en cuanto a torturas y secuestros, cometidas por los militares. Al frente de ese trabajo estuvo Juan Carlos Tierno.
La destitución y el ascenso
En 1985 destituyó a los imputados, pero posteriormente el Superior Tribunal de Justicia de La Pampa declaró la nulidad del decreto.
El STJ argumentó que la Provincia no tenía competencia para juzgarlos porque la Policía pampeana estaba, en la dictadura, bajo la órbita de Nación a través de la Subzona 14. El fallo fue ratificado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en 1987.
Una copia del expediente fue enviado a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. El expediente original, ya en el Gobierno de Néstor Ahuad, fue elevado a la Justicia Militar. "Cuando volvimos (al Gobierno) en 1991, no estaba el expediente. Lo reclamamos a la Justicia Militar y nos dijeron que no estaba. Por eso pedimos el expediente a Washington".
El ex mandatario dijo que no conocía a los imputados. "El sumario no se hizo por una cuestión personal", remarcó.
Los ex policías que habían sido echados y luego reincorporados, a partir del fallo de la Justicia, siguieron ascendiendo. Entre ellos, Marín ascendió a Oscar Yorio, Hugo Marenchino y Carlos Reinhart.
"Cuando se reincorporaron, quedaron absueltos", se justificó al ser consultado por el querellante Palazzani. "No fue una decisión grata".
El ex gobernador expresó que "no fue fácil" hacer un sumario en 1983, cuando todos los acusados estaban en funciones. "Como sería que si diez años después, en 1991, salió una circular de (Juan Domingo) Gatica que pedía labores de inteligencias en colegios. Cuando nos enteramos, nos queríamos agarrar la cabeza..."
- Pero Usted luego ascendió a Gatica, en 1992- le dijo Palazzani.
- No los sé.
-Sí, por decreto.
- Habrá salido absuelto de la investigación.
Cesanteados
Marín firmó otro decreto a poco de asumir, en 1983. El que reincorporaba a los estatales cesanteados por la dictadura. "Fue un acto de justicia".
La destrucción de documentación
También dijo que hallaron un telegrama del Ejército que ordenaba destruir documentación. Por eso la mayor parte de los documentos sobre la detención de la Subzona 14 desaparecieron.
Pero hubo más: hallaron expedientes con información de políticos y gremialistas, y ordenó que sea destruidos.
Palazzani le consultó si no consideraba que esa documentación era importante. "Eran listas que decían cómo se componían los clubes, quiénes eran los estudiantes, cómo estaban compuestas las organizaciones", respondió Marín.
- ¿No le pareció que eso era para el sumario?- preguntó Palazzani
- No, era información privada sobre personas. Creíamos que no podía haber información personal en manos del Estado.


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