El agente Miguel Roa fue operado, pero no pudieron extraerle el proyectil y está grave. Un joven de 23 años sería uno de los autores del tiro que dejó al policía al borde de la muerte. Vive en el barrio Victoria y tendría antecedentes penales
El agente, que desde hace cuatro años trabaja en el Comando Radioeléctrico (ex Patrulla Motorizada), fue intervenido quirúrgicamente pero los médicos no pudieron extraerle la bala del cráneo. "Está grave, es un paciente muy crítico, pero en medio de este cuadro lo positivo es que no tiene muerte cerebral", informó Jorge Valdecantos, subdirector técnico del Padilla.
Los parientes de Roa comentaban ayer el último parte médico. "Nos dijeron que la bala no tocó el cerebro y que no hubo pérdida de masa encefálica", señaló un joven que se acercó para ponerse a disposición de la esposa del policía herido.
Esperan su evolución
En tanto, Valdecantos habló de una lesión tremendamente compleja. "Anoche lo operamos y procuramos disminuir el daño y ahora hay que esperar su evolución. De todos modos, es seguro que tendrá secuelas", comunicó el especialista. "A su familia le podemos decir que para su cuidado está en el mejor lugar de Tucumán para estos casos, que es nuestro hospital", destacó.
Custodia policial
El agente motorista tiene 33 años y dos hijos pequeños: una nena de 10 años y un varón de 3. Los niños se encuentran bajo custodia policial, ya que la familia recibió amenazas de parte de los delincuentes que atacaron a Roa. "El gobernador (José Alperovich) le dijo al jefe de Policía (Jorge Racedo) que esta noche ya tienen que estar detenidos los dos", relató ayer un pariente de la víctima. Según agregó el hombre, los agresores son "ladrones conocidos" en el barrio.
Roa estaba de franco, por eso se encontraba en su casa el martes a la tarde. A las 19, vio que dos individuos que andaban en moto intentaban asaltar a una joven en la vía pública. El policía salió armado en su motocicleta y comenzó a perseguirlos. En la esquina de Malabia y Pellegrini, en barrio Victoria, recibió un tiro en el costado derecho de la cabeza y cayó herido.
Un prófugo
Después de dispararle al agente, los dos jóvenes abandonaron la moto en el lugar del hecho y huyeron a pie, informó la Policía. Poco más tarde, los uniformados encontraron a uno de ellos deambulando por las inmediaciones del barrio y lo aprehendieron. Se trata de un joven de 23 años, apodado "Jonita", que tendría antecedentes penales. Ayer lo llevaron a declarar a la Fiscalía de Instrucción de la I° Nominación, a cargo de Marta Rivadeneira.
En cuanto a su cómplice, la Policía manejaba la versión de que iba a presentarse en tribunales junto a su abogado en horas de la tarde. Pero hasta anoche eso no sucedió y seguían buscándolo.
Hasta ahora, los uniformados secuestraron dos armas de fuego y una moto de alta cilindrada.

Comentá la nota