Fernando GonzalezEs una decisión correcta la que tomó la Presidenta. El vodevil sobre si era el vicepresidente Julio Cobos el que debía tomarle juramento en su reasunción o si éste debía ceder su lugar a raíz de las diferencias que ambos tuvieron a partir de 2008 se estaban convirtiendo en otro capítulo oscuro del país adolescente.
Cobos votó en contra de los Kirchner en una ley controvertida como la resolución 125 sobre retenciones a las exportaciones de granos. Simplemente eso. No mató a nadie, ni reprimió ni declaró una amnistía para delincuentes o represores de Estado como sí lo hicieron otros dirigentes, incluso alguno de los que hoy son aliados del Gobierno. Entonces, ¿porqué no respetar lo que dice la Constitución y dejar que el vicepresidente ejerza durante un par de minutos su función y le tome juramento a quien corresponde?
Ni siquiera importa el dato menor de que Cristina se arrogue en la resolución de ayer la potestad de ordenar algo que ya determina la Constitución. Es sano para el período que se inicia que la jefa de Estado se ponga por encima de las disputas de segunda categoría. El voto de los ciudadanos ya dejó en claro que las mayorías le dieron su respaldo a la Presidenta y que Cobos deberá trabajar mucho más si alguna vez pretende responsabilidades mayores en el Estado.

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