Decenas de miles de niños, abusados por los curas de Holanda

“Decenas de miles” de niños fueron víctimas de abusos sexuales de sacerdotes dentro de la Iglesia católica en Holanda entre 1945 y 2010, según los resultados de una extensa investigación que desarrolló una comisión especial creada por la propia Iglesia.
El informe publicado ayer concluyó que las autoridades clericales sabían de los abusos, que abarcaron desde insinuaciones sexuales no deseadas hasta graves violaciones, pero no los combatieron para evitar escándalos. Se estima que el número de víctimas totales se ubica entre diez mil y veinte mil personas.

El arzobispo de Ultrech, Wim Eijk, pidió disculpas a las víctimas en nombre de la institución religiosa y dijo que el reporte “llena de vergüenza y dolor” a los miembros de la Iglesia. La investigación pudo identificar a 800 autores de los acosos que trabajaron o trabajan para el obispado, de los cuales al menos 105 aún siguen vivos. El presidente de la comisión, el ex ministro Wim Deetman, sostuvo que “la teoría de que los miembros de la Iglesia no sabían no se sostiene, es indefendible”.

“Para evitar los escándalos, no se hizo nada: los abusos no fueron reconocidos y no hay ayuda, compensación o tutela para las víctimas”, sentenció el documento de 1.100 páginas. Según Deetman, durante décadas se siguió la regla de que “los trapos sucios se lavan en casa” y se instaló una especie de “silencio cultural” entre los curas.

De acuerdo con el informe, uno de cada diez holandeses enfrentó abusos y amenazas de adultos durante su niñez entre 1945 y 1985, pero ese número ascendió a uno sobre cinco en el seno de las instituciones católicas.

La comisión de investigación fue creada en 2010 por iniciativa de la Conferencia Episcopal de Holanda, luego de numerosas denuncias por abuso contra sacerdotes católicos. El grupo de investigación está integrado por seis personas, entre ellos Deetman, un juez, profesores universitarios y una psicóloga.

Adiós a la marihuana

Holanda endureció la normativa que permite a los turistas consumir libremente marihuana en coffee shops. A partir del 1º de enero de 2012, estos locales, unos 650 en todo el país, estarán reservados para socios holandeses. Los turistas ya no podrán entrar.

El control de los coffee shops se debe al aumento de la potencia del cannabis que se fabrica en Holanda, donde se acostumbra manipular genéticamente a la planta durante su cultivo para aumentar un 15% su dosis narcótica. Ya que casi todos los locales venden esa variedad, el gobierno decidió tipificar a la marihuana como droga dura. “Supone un peligro para el fumador más vulnerable: los adolescentes y jóvenes”, subrayó el ministro de Justicia al explicar las medidas.

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