Decenas de clientes en lista de espera para alquilar una vivienda en Junín

Decenas de clientes en lista de espera para alquilar una vivienda en Junín
El presidente del Colegio de Martilleros, Daniel Di Palma, aseguró que la disponibilidad de casas es muy baja y calculó que faltan más de 6 mil unidades. “En cada inmobiliaria hay un número importante de gente aguardando que queden propiedades libres”, dijo.
Los inmuebles en oferta son muy pocos en la ciudad. Notas Relacionadas

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Del déficit habitacional en Junín se viene hablando desde que arrancó el nuevo milenio. Por entonces, pese a ser el centro de referencia más importante de la región en materia de estudios terciarios y universitarios, todavía el flujo de jóvenes traídos por el desafío de emprender una carrera no se había disparado como a partir de 2004, con la Universidad Nacional del Noroeste ya afianzada como usina de múltiples opciones para miles de adolescentes y adultos de esta ciudad y localidades vecinas. He allí una de las causas que profundizaron aquel problema, el de dónde vivir, que había empezado a evidenciarse con los artificios del año 2000.

Otras razones que contribuyeron con idéntico peso y constancia fueron el crecimiento poblacional, de la mano de familias que emigraron de un campo cada vez menos necesitado de mano de obra ante el avance de la maquinaria, otras que buscaron refugio en un lugar que por entonces era la contracara de la inseguridad reinante en el Conurbano y las grandes metrópolis y, sumados a ellas, el desembarco de instituciones y organismos con decenas de empleados obligados a radicarse en su nuevo lugar de empleo.

La infraestructura no acompañó ese crecimiento demográfico y los efectos cobraron su mayor vigor desde la segunda mitad de la década pasada, cuando acceder a la compra de una casa pasó a ser cosa de privilegiados.

Hoy, en un contexto que no difiere demasiado del que se ha venido describiendo, el dolor de cabeza también alcanza a quienes tienen pretensiones de alquilar un inmueble. Lo que hay es tan poco que no todos los aspirantes a inquilino pueden ajustarse a las condiciones actuales del mercado, ya sea porque lo que hay en plaza está muy caro, no reúne la dimensión buscada o está en un lugar que no concuerda con sus apetencias.

Daniel Di Palma, presidente del Colegio de Martilleros, admitió que la disponibilidad de unidades “es muy baja” y hasta ofreció cálculo más ambicioso que el que pronuncian desde el sector político: “Los especialistas hablan de un faltante de entre tres mil y cinco mil viviendas, pero yo creo hoy en día es superior a esas cifras. Para mí están en el orden de las seis mil”, estimó.

El referente del sector inmobiliario puntualizó que “a un segmento de propiedades que contienen dos dormitorios, cochera y patio es muy difícil de acceder”.

Carencia de inversores, falta de infraestructura

En declaraciones a DEMOCRACIA, Di Palma afirmó que la escasez de casas “es una problemática que viene sufriendo la ciudad en los últimos años”. “Notamos una carencia en la infraestructura y en la disponibilidad de inmuebles que se acrecienta y se pone de manifiesto a menudo, cuando por ahí nos cuesta satisfacer al cliente con un combo entre tipo de unidad y lugar de emplazamiento que se ajuste o se acerque a sus ideales. Eso tiene múltiples factores. El acogimiento de gente que está recibiendo la ciudad tiene mucho que ver, la falta de inversión en inmuebles familiares y demás. Los especialistas hablan de un faltante de entre tres mil y cinco mil viviendas, pero yo creo hoy en día es superior a esas cifras. Para mí están en el orden de las seis mil casas”, observó.

Para el profesional, sumado a una pobre política de financiamiento para que el vecino común, de clase media, pueda acceder al techo propio, se forma un conjunto de cosas que satura al mercado de arrendamientos. “Se han hecho muy pocas construcciones en la ciudad. Es muy difícil que los privados puedan colmar un mercado con una expectativa como la que tiene la nuestra. Los créditos del Pro.Cre.Ar no alcanzan a cubrir esa grieta. La dirigencia en general, tanto de las comunas como en las esferas de la Provincia y la nación, tendrían cartas en el asunto para resolver esta dificultad”, opinó.

Di Palma comentó que el tiempo en que la oferta se restringe, la demanda se incrementa por matrimonios nuevos y solteros jóvenes que buscan independizarse mucho más temprano de lo que lo hacían los veinteañeros en la década del noventa, por ejemplo.

Los precios y la lista de espera

Di Palma admitió que los inquilinatos están caros (una vivienda de dos dormitorios con garaje puede costar entre $ 2.500 y $ 3.500, según su ubicación) y explicó que en el alto precio de los alquileres influye, al igual que la inflación, el deterioro de los salarios de los inquilinos.

“Los estudiantes cuando se juntan tres o cuatro pueden acceder a los valores locativos. Las familias también se van adaptando, ya que por lo general trabajan tanto el hombre como la mujer, entonces hay doble ingreso que permite afrontar el costo actual”, señaló.

“Todos los martilleros de Junín manejan un listado propio de clientes que acercan sus requerimientos y en la medida que van surgiendo las opciones se les da respuesta. Cada inmobiliaria tiene un número importante de anotados esperando alquilar una casa”, reveló el titular del Colegio.

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