El vicepresidente del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), y decano de la Facultad de Veterinarias de la Universidad Nacional de La Pampa, José María Romero, está actualmente en situación de incompatibilidad legal al ejercer ambos cargos, por lo que intentará que la alta casa de estudios lo habilite para continuar en ambas funciones cambiando los reglamentos.
Sin embargo, hoy el decano de Veterinarias está en situación de incompatibilidad legal, ya que debió haber renunciado o haber pedido licencia a su función al frente de la unidad ya que ambos cargos -el de funcionario nacional y el de decano- son de dedicación exclusiva y por lo tanto está impedido para ejercerlos simultáneamente, según las normativas institucionales de la casa de estudios.
Frente a esta incompatibilidad, fuentes de la Universidad pampeana indicaron que el funcionario intentará que el Consejo Superior pase por alto los reglamentos para poder mantenerse al frente de ambas funciones. Si bien las autoridades de la UNLPam esperaban un pedido de licencia, el último jueves hábil en una reunión extraordinaria el Consejo Directivo de la Facultad de Veterinarias elevó al Consejo Superior una petición para que se autorice a reducir la dedicación de los decanos de exclusiva a simple, y así Romero poder sortear los reglamentos. Cuando la petición llegue a Rectorado, Sergio Baudino deberá llamar a una extraordinaria para tratar el tema.
Esto ha generado entre la dirigencia de la UNLPam, y sobre todo en la sede de Veterinarias en General Pico, un debate ya no sólo sobre la cuestión de la incompatibilidad legal de los cargos, sino también por la falta de ética del planteo presentado al Consejo Superior.



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