Primerafuente realizó un sondeo por distintos bancos de la City tucumana para cotejar el manejo y funcionamiento de las bolsas de seguridad para teléfonos móviles. La normativa establece que, a partir del primer día hábil de mayo, los clientes que ingresen a los bancos deberán poner sus celulares en bolsas oscuras de plástico, que serán precintadas mientras el cliente permanezca en la entidad.
Hasta hoy, solo las entidades aglutinadas en el grupo Macro implementan la medida, en la que un personal de seguridad entrega al cliente una bolsa oxi biodegradable, plástica y desechable de 20 centímetros de largo por 13,5 de ancho para que el propietario deposite el celular en esta y lo conserve allí hasta retirarse de la sucursal. Una vez fuera podrá desechar la bolsa. El color oscuro fue elegido para evitar la visualización del aparato. De otro modo, no serviría para impedir, por ejemplo, el envío de un mensaje de texto.
Según funcionarios de la banca provincial, hasta ahora este procedimiento ha sido recibido por los usuarios sin ningún tipo de inconvenientes ya que se trata de un proceso elemental que no registra mayores contratiempos.
Comentá la nota