Debilitado, Chávez pierde también su influencia regional

Su discurso ya no convence a presidentes que se inclinan por el pragmatismo y la moderación

CARACAS.- El presidente venezolano, Hugo Chávez, en radioterapia contra un cáncer, asistiría por apenas unas pocas horas a la Cumbre de las Américas, que se celebrará el fin de semana en Colombia, en lo que parece ser un síntoma más de su pérdida de influencia entre los gobiernos de la región.

Protagonista ineludible de las cumbres de la última década, el presidente bolivariano llevó la voz cantante de un grupo de gobiernos de izquierda a los que él mismo organizó como contrapeso de Estados Unidos.

Apoyado en las mayores reservas mundiales de petróleo, Chávez impulsó así la creación de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA). Ahora, la cumbre de Cartagena coincide con una recaída de su cáncer, cuya gravedad se desconoce, y con el estancamiento de su influencia regional.

"Las dificultades económicas internas y la pérdida de apoyo al proyecto bolivariano en la propia Venezuela, aunque éste es aún importante, dificultan la proyección externa" de Chávez, dice Giorgio Romano, coordinador de Relaciones Internacionales en la Universidad Federal de ABC de Brasil.

Aunque las encuestas lo sitúan a la cabeza para las elecciones presidenciales del 7 de octubre, Chávez enfrenta, después de más de 13 años en el poder, el desgaste de su "revolución socialista", una economía aquejada de gran volatilidad (con la mayor inflación de la región) y una operación revitalizada por la candidatura de Henrique Capriles.

La influencia de Chávez en la región dejó de crecer "por una combinación de factores. El más importante son los problemas internos", corrobora Peter Hakim, presidente emérito del centro de estudios Diálogo Interamericano, con sede en Washington.

Este experto señala también motivos externos, especialmente los últimos cambios políticos en América latina, una región cada vez más "pragmática y moderada" y menos proclive a radicalismos. Chávez "ha fracasado en atraer" a nuevos miembros de peso al ALBA, integrada por ocho países, y a la vez, la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, es "menos entusiasta" que su predecesor, Luiz Inacio Lula da Silva, en sus relaciones con el venezolano, según Hakim.

La llegada al poder de Ollanta Humala, en Perú, y de Mauricio Funes, en El Salvador, tampoco le permitió ampliar su campo de influencia, añade la politóloga venezolana María Teresa Romero. "Desde un principio, ambos se distanciaron [de Chávez]. No querían que se los identificara con el mismo proyecto político radical", explica.

En este contexto, el propio Chávez moderó su discurso en la región y, por ejemplo, con la llegada a la presidencia de Colombia de Juan Manuel Santos, recompuso las relaciones que habían roto con su predecesor, Alvaro Uribe.

Paños fríos

Con respecto a Estados Unidos, si bien ha criticado a Barack Obama, su llegada a la presidencia en 2009 le puso paños fríos a la tensión que mantuvo con George W. Bush.

"Chávez ha disminuido su propia pretensión de dar respuesta a todo el continente en su conjunto. El radicalismo con el que se dirigía a situaciones internas de otros países latinoamericanos ha disminuido visiblemente", dice Romano.

Los analistas coinciden en que la incertidumbre que se generó en torno a su cáncer también debilita su imagen. "Debido a su condición, los países deben pensar en alternativas futuras y en el momento en que empiezan a pensar en un mundo sin Chávez, su posición, casi inevitablemente, se debilita", resume Hakim..

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