Se trata de implantes de titanio producidos por una filial de Johnson & Johnson, que realizó un "llamamiento mundial" para extraer las piezas de forma urgente
El retiro de productos del mercado es una práctica habitual que realizan las grandes empresas cuando detectan fallos en sus componentes, aunque esta medida de seguridad represente un grave perjuicio económico y, sobre todo, un deterioro para la imagen de la corporación.
Pero el caso de las prótesis de titanio de la compañía DePuy no tiene precedentes, pues, en este caso, la salida de las piezas del mercado significa una delicada intervención quirúrgica para decenas de miles de personas en el mundo.
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