“Para que se sepa de qué estamos hablando hay que hablar de números. El Casino Club debería estar pagando 60 millones de pesos, pero paga 3 millones”, dijo en forma rotunda el diputado provincial Martín Berhongaray.
Cuando el Gobierno de Rubén Marín concesionó el casino -una actividad monopólica en La Pampa- puso un canón de 13,331 por ciento sobre los ingresos totales mensuales, un monto que no podía ser inferior a los 120.000 pesos.
Pero en 1999 se modificó el contrato a instancias del presidente del Instituto de Seguridad Social, Miguel Erquicia y del gerente general de la Dirección de Ayuda Financiera para la Acción Social (Dafas), Mario Azcárate atendiendo a la queja de la empresa de que el canon mínimo fijado era superior a lo efectivamente vendido. También dijeron que los controles que llevaban adelante los inspectores provocaban molestias en el personal del casino y en los apostadores. Por eso, Erquicia dejó sin efecto el canon variable, lo reemplazó por uno fijo y eliminó los controles y la fiscalización.
Ahora paga alrededor de 3,6 millones de pesos anuales.
Cabe recordar que el Casino Club inició su actividad en las instalaciones del club All Boys. Después recibió un préstamo de 5 millones de dólares para construir su edificio en ruta 5 y Circunvalación. Fue por el año 1997. La finalización de la obra se demoró, por las dificultades de la Convertibilidad -la recesión económica fue brutal- y finalmente se inauguró en el año 2000.


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