Luego de la discusión por los últimos pasos dados por el Jury de Enjuiciamiento, que incluyó denuncias de supuestas amenazas y aprietes, el diputado liberal salió a marcar posición. Minimizó el cruce con el fiscal Sotelo, pero habló de salvaguardar las instituciones.
La Justicia no es patrimonio de los jueces, ni de los diputados, ni de los senadores. No es patrimonio ni del poder político, ni del judicial. Esta es una cuestión que atañe al ciudadano, al que tiene la necesidad de ir a los estrados pidiendo el resguardo de sus derechos y de sus intereses”.
El párrafo, estractado de su alocución en la sesión del miércoles, pertenece al presidente de la Cámara de Diputados, Pedro Cassani, quien de ese modo, según aclaró después, intentó contextualizar los acontecimientos (cruces interpoder, acusaciones varias e incluso denuncias de amenazas) que perfilaron una candente discusión en torno al funcionamiento del Jurado de Enjuiciamiento, uno de los órganos creados por la Constitución reformada en 2007 y que, en estos días, supo de acontecimientos rayanos con el escándalo.
Para Cassani, quien fue defendido el miércoles por las supuestas amenazas del Fiscal General de la Provincia, César Sotelo (ver más en página 4), no se trata de una cuestión personal ni de una equivocación o, tal vez, de una ingenuidad compartida que terminó en la reacción de los diputados.
Se trata de plantar una bandera. “De asumir la responsabilidad que tenemos como dirigentes para mejorar y defender la calidad institucional en la provincia, pensando en la gente”.
“Considero que lo que hicimos el miércoles fue eso. Enviar un mensaje a la Justicia y, entre ellos, específicamente a los miembros del Jury, para que asuman sus responsabilidades apegados a la ley. Y creemos que hoy esta situación no se da porque, al parecer, intenta ponerse a la Justicia en el camino de la individualidad, lejos de su concepción colectiva”.
De esto habló el legislador ayer en contacto con El Litoral, charla en la que también minimizó los cruces que en términos personales tuvo con el titular de la Fiscalía General.
“Reitero que no se trata de una cuestión personal que por alguna razón llegó a la Cámara. Se trata de una cuestión institucional que el cuerpo entiende se ha salido de sus andariveles. Será el Cuerpo el que decida qué hacer y eso incluye un sinnúmero de posibilidades, una de las cuales anticipé en la sesión. Podríamos llegar a plantear la necesidad de una nueva reforma para corregir lo que no funciona”, remarcó.
Según el diputado liberal, el ánimo propio y el de sus pares, es institucional y no político, pero que en todo caso, tuvo que asumir un posicionamiento político para poder, en el futuro, mirarle la cara a los correntinos y pedirle su confianza.
“De otro modo no podría. Pero no sólo no saldría a pedir votos. No iría a hacerlo si hoy, cuando vemos que la Justicia podría no estar garantizada para los justiciables en este caso los jueces, no hacemos nada. Si hoy no pisamos la pelota, el correntino de a pie qué pensaría. Tiene derecho a pensar que no hacemos nada”, argumentó.
“Pueden no creerme, pero yo no dejaré de velar por el espíritu que movió a la Constituyente cuando diseñó la Constitución. Sólo de eso se trata”, finalizó.

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