Los legisladores aprobaron ayer tres leyes, una es sobre el Convenio Marco de Cooperación Institucional y Asistencia Técnica suscripto entre la provincia de Jujuy y el Organismo Regulador de Seguridad de Presas (Orsep) esta norma es la Nº 5.702.
También se aprobaron nueve proyectos de declaración y seis declaraciones sobre tablas.
En las cuestiones previas al orden del día, los legisladores debatieron sobre la “crisis en el sector de la salud”. El bloque radical a través de las diputadas Jorge, Cabello y Baca plantearon que el sistema de salud pública de la provincia está mal tanto la cuestión de recursos humanos, infraestructura, etc. El presidente del bloque de la oposición Alberto Bernis mocionó citar al ministro de salud Víctor Urbani para que aporte información y explicaciones.
Mientras que el bloque oficialista, a través de la diputada María Domínguez, resaltó que la situación en la salud pública no es tan caótica como se la cuestiona, ya que el país hace 10 años está en otros contexto social-político. Resaltó cifras de la OMS, OPS, que indicarían que la provincia no está mal. Dijo que de 673 mil habitantes, sólo el 45 % no tiene obra social; además que habría un médico para 301 habitantes. El diputado Héctor Tentor también defendió el modelo político nacional y que no se dibujan cifras de nada. De manera que no prosperó el pedido de interpelación del ministro de Salud.
Gas para escuelas rurales
Entre los proyectos de declaración que aprobaron los legisladores en la sesión ordinaria de ayer, se dio luz verde a un proyecto de la diputada Vilma Rivarola. El proyecto solicita al Poder Ejecutivo Provincial, que a través del Ministerio de Educación y de todos los organismos que entienden en la materia, se dote a las escuelas del interior, de un sistema de gas para atender los requerimientos de cocinas, calefones y otras necesidades. La diputada sugiere que se adopte el sistema llamado de “chanchas”, tanques de alta capacidad de gas licuado, que pueden ser recargadas en las diferentes bocas de bombeo. El proyecto está especialmente dedicado a escuelas de Quebrada y Puna, donde se utilizan cocinas a leña, o simples fuegueros, lo que limita el uso del fuego a las cocinas. Además genera desertificación por la utilización de tolas, yaretas, queñuas y otras especies que se usan como combustible. De contar con las mencionadas “chanchas”, se podrán instalar hasta hábitos de higiene y protección de salud que eleven la calidad de vida de los niños, y consecuentemente, de sus familias.




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