El debate salarial: distorsiones disparatadas

Andrés Peressini se quejó de ser intendente implicó bajar su poder adquisitivo, y disparó un debate siempre latente
El intendente de Plottier, Andrés Peressini, abrió el jueves un interesante debate sobre los salarios que deberían tener los funcionarios públicos, y las paradojas que generan algunas escalas salariales tanto en el sector público como privado.

Peressini reconoció públicamente su intención de aumentarse el salario, puesto que en la actualidad el jefe comunal gana 6.600 pesos mensuales, una cifra muy por debajo de la que percibía como vicedirector de la escuela en la que trabajaba antes de asumir la intendencia (9.500 pesos).

Peressini blanqueó públicamente la realidad que atraviesan muchas instituciones de gobierno (especialmente municipales) cuyos funcionarios ganan salarios muy bajos para las responsabilidades que tienen que asumir.

En medio de la fuerte polémica que significó el aumento en sus dietas que aprobaron los diputados y senadores nacionales, el intendente de Plottier no tuvo reparos en decir que ganaba realmente poco, y que su salario debería estar rondando los 20.000 pesos, teniendo en cuenta que la función pública le demanda un promedio de 18 horas diarias. De lunes a viernes.

El jefe comunal dijo que un aumento de estas características permitiría “alejar los fantasmas de la corrupción” de todos los funcionarios, dando a entender que si un dirigente de gobierno ganara un sueldo digno no tendría la tentación de “tocar” los dineros públicos.

“Lo digo porque no tengo nada que ocultar”, dijo el funcionario en declaraciones a LU5.

Pero, volviendo a los 6.000 pesos… ¿es mucho o poco para un sueldo de intendente?

En la actualidad, la economía está tan distorsionada que la comparación de algunos ingresos es realmente llamativa.

A responsabilidades similares, Peressini gana mucho menos que su par capitalino, Horacio Quiroga (13.000 pesos, aproximadamente) y muchísimo menos que el gobernador de la provincia, Jorge Sapag, quien el año pasado decidió aumentarse su salario hasta los 40.000 pesos.

El sueldo de Peressini, en comparación con otras actividades es algo menor al que percibe una cajera de hipermercado (7.000 pesos), e igual al ingreso promedio (informal, claro) de un lavacoches del microcentro neuquino.

El sueldo del intendente de Plottier también es inferior al que cobra un colectivero de Indalo (8.000 pesos promedio) y al de un empleado bancario (8.000) y es demasiado bajo si se lo compara con un gerente de banco (20.000) o algún petrolero jerárquico (30.000 y más también).

Para su consuelo, el salario es mayor al de un empleado de comercio inicial (4.000 pesos), al de un peón albañil (3.500) y al de un preso de cárcel federal como la U-9 que también gana un sueldo, libre de todo impuesto, por un total de 2.000 pesos mensuales.

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