Una nueva polémica con trasfondo de interna política parece haberse instalado en la Municipalidad de Neuquén. Un grupo de empleados enrolados en la agrupación Trabajadores Radicales denunció públicamente una suerte de persecución política por haber desempeñado tareas en la gestión anterior, aunque desde la administración actual lo desmintieron.
“Estas conductas, normales y habituales, generan incertidumbre, preocupación y stress en la familia de muchos compañeros que comienzan a deambular por diferentes oficinas a la espera que algún funcionario del nuevo equipo de gobierno quiera recibirlos dentro de su área para suministrarle actividades laborales y un lugar donde prestar servicios”, indica el comunicado que lleva la firma de Carlos Jauge y Samuel Dombek.
“Mientras suceden esta situaciones lamentables también leemos y escuchamos discursos demonizando a los trabajadores que no tienen tareas y lugares de trabajo concretos y efectivos, iniciando un círculo vicioso que, habitualmente, deriva en el conocido latiguillo de “vagos o ñoquis del Estado” como si estos compañeros no trabajaran porque no quieren cuando en realidad no los dejan”, aseguran.
Sin embargo, fue el secretario de Coordinación de la Municipalidad, Marcelo Bermúdez, quien salió al cruce de esta denuncia, asegurando que no había persecución política alguna y que si alguien no tuviera un lugar de trabajo él se lo asignaría.
“Cuando yo llego al Ejecutivo municipal todos los días no encuentro trabajadores radicales ni trabajadores del MPN, ni de Nuevo Compromiso Neuquino. Yo veo empleados municipales”, dijo el funcionario a FM CALF.
Bermúdez aseguró que hay “muchas tareas que realizar para la ciudad de Neuquén” por lo que “no podemos prescindir de ningún buen empleado”.
Comentá la nota