Sólo varían las cifras sobre la ayuda, que se da por descontada
MADRID.- La necesidad de rescatar la banca española con fondos europeos se vuelve, día tras día, un escenario cada vez más difícil de negar para el gobierno de Mariano Rajoy y los principales operadores económicos internacionales.
Ayer, el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Comisión Europea (CE), el Partido Popular Europeo (PPE) y la calificadora estadounidense de riesgo Fitch dieron por superada la discusión sobre si España necesitará o no un salvataje, al internarse en polémicas estimaciones sobre cuál es el monto que deberá aportar Bruselas para recapitalizar su sistema bancario.
Fitch, además, rebajó la nota de España desde A hasta BBB ("aprobado"); esto acentuó el pesimismo general de los observadores internacionales sobre el futuro inmediato de este país.
El encargado de abrir la nueva etapa del debate sobre el salvataje externo fue el titular del Partido Popular Europeo (PPE), Antonio López-Istúriz, quien afirmó que harían falta entre 100.000 y 125.000 millones de dólares de dinero comunitario para poder asistir en forma eficaz las necesidades de capital de la banca española.
El cálculo fue enérgicamente rechazado por el vocero de Asuntos Económicos de la CE, Amadeu Altafaj, quien calificó de "disparatadas" las cifras manejadas por López-Istúriz. Al mismo tiempo, exhortó a los analistas a esperar los estudios privados encargados por el gobierno español para conocer "las verdaderas necesidades" de los bancos.
Las estimaciones del titular del PPE contrastaron con el número aportado por el FMI, que, en un adelanto de su informe técnico sobre las finanzas españolas que se publicará el lunes próximo, situó en 50.000 millones de dólares la dosis de inversión europea requerida por España.
El organismo multilateral de crédito destaca en su trabajo que las "necesidades totales" de capital del sistema bancario español alcanzan a 113.000 millones de dólares, de los cuales cerca de 62.000 millones podrían ser cubiertos a través de los recursos de las propias entidades.
Diagnóstico claro
La diferencia entre ambas previsiones fue especialmente cuestionada por Altafaj, quien reclamó cesar con las "especulaciones" sobre un posible rescate e insistió en "esperar a tener un diagnóstico claro" de la situación financiera de los bancos.
"No es serio especular con cifras con márgenes de error de 50.000 millones de dólares. Esto es irresponsable, y demuestra la importancia de tener primero un diagnóstico claro y una evaluación detallada de las fragilidades del sector bancario", dijo el funcionario de la CE.
Sin embargo, Fitch se sumó a la polémica y, además de bajarle a España tres escalones su nota, estimó la necesidad de capitalización de los bancos en un volumen de entre 75.000 y 125.000 millones de dólares. Este monto, según la agencia calificadora, haría necesaria la asistencia financiera externa, aunque no aclaró si a través de un rescate "formal" o "disfrazado".
Esta segunda alternativa contempla la ayuda directa del Banco Central Europeo (BCE) a las entidades financieras españolas sin necesidad de obligar al Estado español a asumir compromisos o poner en riesgo la afluencia del crédito internacional.
A pesar de que este tipo de asistencia es resistida por Alemania y discutida por Bruselas, la posibilidad de encontrar un mecanismo de ingeniería financiera para evitar un rescate "formal" contribuyó esta semana a desinflar el riesgo país, que ayer se ubicó en 473 puntos básicos.
Para Fitch la situación es, sin embargo, mucho más complicada. En su informe dejó con pronóstico negativo la evolución de España, debido a que considera a este país "vulnerable a un contagio" de la crisis griega. Además, estima que los costos de la reforma del sistema financiero elevarán el nivel de deuda pública hasta el 95% del PBI en 2015.
100.000 MILLONES DE DÓLARES
Es lo que necesita España de ayuda, según el titular del Partido Popular Europeo, Antonio López-Istúriz.
50.000 MILLONES DE DÓLARES
Es el cálculo que adelantó el FMI para salir al rescate de la economía española..

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