Debate España el futuro de Zapatero

Debate España el futuro de Zapatero
Acorralado por la crisis, enfrenta crecientes reclamos de elecciones anticipadas; los sindicatos analizan convocar a un paro general
MADRID.- La intensidad de la crisis económica y social de España parece haber disparado las dudas en la sociedad. En un país donde desde el año pasado se debate sobre el momento, cada vez más postergado, en el que la economía volverá a crecer en forma sostenida y la desocupación finalmente descenderá del 20% actual, hoy también se intercambian apasionadas opiniones sobre la fecha para convocar a elecciones para reemplazar a José Luis Rodríguez Zapatero, que debería terminar su mandato en 2012.

En los últimos días, lejos de la previsibilidad que caracterizó la democracia desde su regreso en 1975, el plazo constitucional que determina la salida de presidente del gobierno dejó de ser indiscutible para la oposición e incluso para varios políticos que habían sido aliados de la actual administración socialista.

Pero la lucha de Zapatero por mantenerse en el poder no se limita al ámbito parlamentario. Sólo esta semana, el mandatario deberá disuadir a los sindicatos de realizar una huelga general, convencer a los dirigentes empresariales de que se puede lograr una reforma laboral sin profundizar el ajuste y esforzarse al máximo para persuadir a la Unión Europea de que los recortes realizados por su gobierno son suficientes para reducir el déficit público de 11,3% previsto para este año. Y todo esto, con la masiva protesta de empleados públicos prevista para mañana y la posibilidad de imponer la reforma laboral por decreto como telón de fondo.

Este complicado escenario sigue, a la vez, a una semana de temibles rumores sobre el futuro del presidente socialista, iniciada con una dura frase del que fue en algún momento uno de sus aliados políticos más próximos e influyentes.

"Zapatero es un cadáver político, y no queremos que lo sea el conjunto de la sociedad. Debe de estar dispuesto a donar sus órganos", afirmó, sarcástico, Josep Antoni Duran Lleida, diputado del partido catalán Convergencia y Unión (CiU), que de esta manera fortaleció la postura de adelantar los comicios presidenciales.

Su fuerza política había asumido un inesperado protagonismo unos días antes al abstenerse en la votación por el paquete de ajuste de 15.000 millones de euros lanzado por el gobierno, que, entre otras medidas de austeridad, prevé el recorte de los salarios de los empleados públicos en un 5%.

Luego, anteayer, se sumó el ex presidente del gobierno, el conservador José María Aznar, que advirtió que España vive una "situación límite" y su hora "más crítica", por lo que advirtió que la única salida es convocar a elecciones anticipadas para no prolongar "la agonía".

A pesar de que el miércoles pasado se anunció la caída del número de desempleados en más de 76.000 personas, el oxígeno resultó escaso para un gobierno que, además de verse en serios aprietos con el estancamiento de la economía y la desocupación aún fuera de control, debió incluso enfrentar versiones (aunque poco serias) de un posible corralito "a la Argentina".

Espada de Damocles

No obstante, para el Partido Popular (PP), la principal fuerza de la oposición, la permanencia de Zapatero en el poder se ve hoy más condicionada por sus propias decisiones que por los rumores que lo ven fuera de la Moncloa. "El pedido de elecciones anticipadas sigue pendiendo como una espada de Damocles sobre la cabeza de Zapatero. Quedan muchos obstáculos por sortear en los próximos meses, entre ellos la aprobación del límite de gastos, que es la base del presupuesto. Y si no consigue apoyo, pues ya tendremos la convocatoria a elecciones ahí", afirma Cayetana Alvarez de Toledo, una diputada del PP que pertenece al círculo de mayor confianza de su líder, Mariano Rajoy.

El tratamiento del presupuesto también fue reconocido como un tema "central y clave" para el gobierno por el propio oficialismo. En este sentido, cerca de Zapatero, un grupo de legisladores trabaja intensamente para evitar una nueva votación ajustada o, incluso, una derrota en el Parlamento. Entre ellos se encuentra la legisladora Elena Valenciano, que se muestra segura de las fuerzas del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) para ganar la batalla de supervivencia.

"Estamos dispuestos a terminar la legislatura, más allá de que el PP no lo desee, y se hayan declarado en contra de ello desde que el partido asumió el poder. Tenemos que buscar apoyo en otros partidos y el PP sólo se dedica a atacar, porque sabe que, cuanto más tiempo pase, más se va a recuperar la economía... y el tiempo se les está empezando a agotar", afirmó la diputada a LA NACION.

Valenciano, a diferencia de la mayoría de los analistas económicos de los principales medios españoles, cree que Zapatero podrá atravesar la tormenta porque "se está recuperando" el nivel de empleo. "Estamos empezando a ver la luz al final del túnel. Además del empleo, incrementamos las exportaciones y las inversiones", afirma.

En la misma sintonía, el diario El País publicó ayer una encuesta que revela que a pesar de que el 76% de los españoles desaprueba la gestión del gobierno, el 53% rechaza el adelantamiento de las elecciones por temor a que agrave la situación económica. El mismo sondeo reveló que el 86% tiene poca o ninguna confianza en Zapatero y el 84% estima que el mandatario "improvisa". Entre los electores que lo votaron en 2008, sólo el 41% volvería a votarlo y el 58% exige cambios en el gobierno.

Prematuras

Para Alvarez de Toledo, las insinuaciones de una recuperación, tan promocionadas por el gobierno, son prematuras. "El descenso del desempleo es un minirrespiro estacional, pero dentro de un escenario general muy malo. No se pude justificar el optimismo desenfrenado del gobierno, porque también desde el punto de vista político está en una situación de máxima precariedad. Zapatero se ha quedado solo, sin apoyo político en el Parlamento y, sobre todo, sin un discurso político capaz de generar apoyo desde su base", afirma.

Desde la misma bancada, Guillermo Mariscal, diputado por Canarias, coincide con el diagnóstico, aunque no sobre el futuro de Zapatero. "El presidente va a resistir en el poder, pese a estas medidas impopulares, porque es un hombre de la política", dice. "Lo que sucede es que el PSOE no tiene hoy por hoy una figura capaz de reemplazar al presidente. No tiene alternativas, y esto hace que todos los esfuerzos del PSOE se concentren en apuntalar a Zapatero", razona.

Ahora, después de sus duras batallas en el Congreso, el presidente deberá extender su frente de lucha a otros sectores de los que terminó alejado gracias a la crisis: los sindicatos, que ya amenazan con una huelga general, y la clase media, que puede agotar su paciencia cuando se empiecen a evaporar las aún extensas prestaciones del seguro de desempleo. Y aquí los analistas coinciden en que una nueva duda por parte del gobierno, en especial respecto de la reforma laboral, podría ser la última, definitiva... y fatal.

AJUSTES EN LA UE

Francia

Para reducir el abultado déficit del sistema de pensiones, el gobierno de Nicolas Sarkozy retrasará la edad de jubilación, establecida a los 60 años en la actualidad, y retocará las excepciones para cinco millones de empleados públicos que se jubilan antes de esa edad.

Alemania

La primera economía europea realizó una profunda reforma del sistema de pensiones en 2007. Los trabajadores se jubilan actualmente a los 65 años y en 2030 lo harán a los 67. Además, el nuevo sistema prevé la reducción progresiva del monto de la jubilación de los asalariados.

Gran Bretaña

Apenas llegó al poder, el gobierno conservador británico anunció un retraso en la edad de jubilación para 2030. A partir de ese año, la edad de retiro de las mujeres pasará de 60 a 65 años, y la de los hombres, de 65 a 66 años.

Italia

El sistema de pensiones italiano fue reformado en 2001. En la actualidad, los hombres se jubilan a los 65 años y las mujeres, a los 60. Aunque no se habla de reformas, el premier Silvio Berlusconi pidió a los italianos estar más años en sus puestos de trabajo.

España

El gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero retrasará también la edad de jubilación, de los 65 años actuales a los 67 años. Está también en estudio ampliar el período de cotización mínimo, establecido ahora en 15 años.

Grecia

Dentro del paquete de ajuste fiscal lanzado por el gobierno griego para combatir la crisis, el gobierno socialista de Giorgios Papandreu propuso atrasar la edad de retiro de 61 a 63 años en 2015.

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