La oposición busca fortalecer así su postura. Laura Montero pidió que Mendoza sea incluida.
Los legisladores contrarios al Gobierno nacional no hubieran recurrido a las protestas si tuvieran acceso inmediato a los 37 legisladores necesarios para garantizar el aval a la norma aprobada por la Cámara de Diputados, pero hoy no tienen la certeza de conseguir la diferencia de un voto, sólo uno, al momento del sufragio en el recinto.
Las comisiones de Trabajo y Previsión Social y de Presupuesto y Hacienda definirán mañana el cronograma definitivo de las visitas a las provincias, para las que ya se anotaron Santa Fe, Mendoza, San Juan, San Luis, Corrientes y Chubut, aunque se pueden sumar otras.
Los senadores presentarán allí el proyecto aprobado el 20 de agosto en Diputados, que consiste en elevar los ingresos de los jubilados al equivalente al 82 por ciento del salario mínimo, vital y móvil. Además, la iniciativa prevé ajustar los restantes haberes previsionales a las exigencias impuestas por la Corte Suprema de Justicia en las causas iniciadas por Adolfo Badaro y María del Carmen Sánchez, que reactualizan valores perdidos en las últimas dos décadas.
Las comisiones deberán terminar sus visitas provinciales antes del 5 de octubre, la fecha fijada por la Cámara para la firma de dictámenes, una semana antes de la sesión ya convocada para el 13 de octubre. Los opositores consideran que la presión del interior del país puede ser el elemento decisivo de un posible vuelco de la balanza del poder en el Senado.
Un recuento detallado de las declaraciones públicas de los senadores muestra que el oficialismo cuenta con 34 respaldos definidos contra 32 de la oposición, mientras seis legisladores guardaron hasta ahora sus opiniones y, así, ponen suspenso al resultado.
Julio Cobos no estaría en el debate si la presidenta Cristina Fernández decide viajar al exterior el día de la sesión para dejar al frente del Senado, como reaseguro, al presidente provisional José Pampuro.



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