Debate y catarsis en seminario sobre el presente forestal correntino

Debate y catarsis en seminario sobre el presente forestal correntino
Inseguridad jurídica, falta de institucionalidad y una política errónea de Nación. Estos fueron algunos de los argumentos esgrimidos para interpretar los motivos por los que no llegan los grandes capitales extranjeros del sector.
Luego de un par de años en el que el sector forestal argentino fue postergado, ya sea por las políticas aplicadas al sector o por desinterés de los posibles inversores, parece levantar nuevamente la cabeza. Y en uno de los primeros intentos por regresar al centro de la escena, un interesante seminario dio pie para debates de temas de fondo que, sin embargo, no logran hallar la salida al laberinto.

En el Salón Amarillo de Casa de Gobierno se realizó ayer el maratónico seminario “La Forestoindustria y su Potencialidad para el desarrollo”. El encuentro fue organizado para explicar los alcances de un proyecto de ley presentado en Diputados de la Nación que prevé la “Protección Ambiental para el desarrollo sostenible de la industria de la pulpa celulósica y el papel”. Sin embargo, fue un espacio propicio no sólo para detallar la situación de este sector productivo e industrial en nuestra provincia sino también para que diferentes actores realicen catarsis y denuncien cuáles son las trabas para el desarrollo en tierras del Taragüí.

Corrientes, con 450.000 hectáreas de bosques implantados, es el distrito con mayor superficie forestada. Sin embargo, se calcula que de las 11.200.000 toneladas logradas por año sólo el 20% logra ser industrializada dentro de los límites de la provincia.

El de ayer fue un seminario atípico que reunió a legisladores nacionales de Corrientes, Misiones y Entre Ríos (la principal cuenca forestal de Argentina está conformada por estas tres provincias), funcionarios correntinos y empresarios del sector.

Los representantes de las entidades invitadas fueron los responsables de detallar la situación del sector: Jorge Barros de la Asociación Forestal Argentina dijo que Corrientes pierde 1.500 millones de dólares anuales por no incorporar valor agregado a la madera que hoy se oferta, Claudia Peirano detalló las razones del déficit anual nacional superior a 650 millones de dólares y su relación con la falta de industria de papel en Argentina y el notable crecimiento de los países vecinos en este rubro.

Los condimentos políticos los pusieron el diputado nacional José Arbo (Partido Liberal) y el ministro de Producción de Corrientes, Jorge Vara. El primero dijo que el desinterés de los grandes inversores forestales extranjeros para volcar sus capitales en Argentina -más precisamente en nuestra provincia - está radicado en la “falta de seguridad jurídica”. El segundo utilizó la misma apreciación pero agregó “problemas de institucionalidad”. Ambos endilgaron la responsabilidad al Gobierno nacional.

El diputado nacional por Misiones Alex Ziegler (ex ministro del Agro de esa provincia) fue el único legislador del Frente para la Victoria presente. Recogió el guante y aseguró que las legislaciones no tienen que realizarse a la medida de los inversores extranjeros sino deben respetar los intereses de los pobladores locales.

Tanto Arbo como el diputado radical Lucio Aspiazú (legislador correntino proveniente del sector productivo) fueron parte de la presentación formal ante el Congreso del proyecto de ley para la producción de pulpa celulósica y papel. Ziegler también fue de la partida. Sin embargo, el misionero disiente con sus pares respecto de la “ley de tierras” que impulsa la Nación que impediría la tenencia de superficies productivas en manos de extranjeros. Mientras avala el proyecto kirchnerista, los dos primeros se oponen.

En varios momentos del seminario se hizo hincapié en que la controversia desatada en torno a la pastera ex BOTNIA hoy UPM en Fray Bentos, Uruguay, frente a Gualeguaychú minó las posibilidades de grandes inversiones forestales en Corrientes. El diputado entrerriano Jorge Chemes no esquivó el bulto. “Soy legislador por una provincia que generó el conflicto y que no midió los problemas y los daños que generó a sus vecinos”, aseguró.

La frutilla al postre de las acusaciones políticas las esgrimió el gobernador, Ricardo Colombi, quien estuvo encargado del cierre. El Mandatario provincial insistió en señalar que es “una decisión política” del Gobierno nacional la de acompañar, o no, emprendimientos industriales de estas características y reiteró la clásica crítica a los sectores “pseudoambientalistas” que “intentan frenar cualquier emprendimiento productivo”. “Parece que quieren que los hombres vuelvan a vivir como los monos”, agregó.

Por último el Gobernador insistió en que la provincia “está abierta a recibir a los inversores y reiteró una frase que ya le trajo dolores de cabeza: “Si viene una pastera será bienvenida”.

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