La debacle de Edelap

El posible abandono de la concesión por parte de la empresa Edelap abre interrogantes acerca del futuro del servicio en la región.
En ese sentido, volvió a aparecer el nombre de Electroingeniería, una empresa cordobesa que tiene mucha llegada a la administración K; aunque no se descartan otras posibilidades, entre ellas que el Estado vuelva a hacerse cargo del servicio. En definitiva, los Kirchner ya tienen experiencia en estatizaciones, si se tiene en cuenta lo ocurrido, por ejemplo, con el correo, Aguas Argentinas y Aerolíneas.

La relación entre la empresa y el Municipio platense nunca fue buena. La caída del contrato del alumbrado público, previo rechazo a un pedido de la compañía para aumentar la tarifa en un 40%, fue una clara muestra de ello. Además, fuentes del Gobierno nacional, consultadas por Hoy, recordaron que la denuncia que hace dos año impulsó el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, contra la empresa Edelap, a partir de supuestas irregularidades en el registro contable, estuvo motivada también en un pedido del jefe comunal.

Ahora que Bruera emprendió el operativo retorno a las filas kirchneristas, no es descabellado pensar que se les otorgue renovados impulsos a las auditorías e investigaciones sobre oscuros manejos económicos o financieros que tendría lugar dentro de la mencionada privatizada.

Además, las empresas de distribución de energía eléctrica volvieron a quedar en la mira a raíz del corte de luz que afectó a gran parte de Capital Federal. Si bien la responsabilidad le cabe a la firma Edesur, que puso como excusa un supuesto sabotaje, la situación también salpica de forma indirecta a Edelap y a Edenor, ya que es sabido que estas empresas monopólicas lejos están de cumplir con el nivel de inversiones para mejorar la calidad del servicio. Nadie garantiza que un apagón de magnitud, como el que ocurrió en Capital Federal, no pueda suceder también en el Conurbano o en el Gran La Plata.

A Edelap se le suma un dato adicional, como es su pasivo millonario, y los grandes interrogantes que abren su último balance sobre la posibilidad de que no pueda cumplir, en tiempo y forma, con sus compromisos financieros. Los rumores de una posible convocatoria de acreedores son cada vez más fuertes.

Además, es poco probable que la administración K, ante el advenimiento de un año electoral, habilite un incremento de las tarifas, única forma posible para que la firma aumente sus ingresos.

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