A pocas semanas de la inauguración de la estación de salud en el Parque España, ayer a la madrugada dañaron elementos y sustrajeron parte de otros que quedaron inutilizables. Este tipo de hechos son frecuentes y demuestran una falta de cuidado por parte de los encargados de brindar seguridad. Las cámaras colocadas en el lugar no registraron nada porque están tapadas por los árboles
Indignación
“Realmente no lo podíamos creer cuando vimos esta mañana (por ayer) que faltaban las rampas para discapacitados en uno de los elementos que se emplean para desarrollar una ejercitación especial”, indicó uno de los vecinos del lugar. “Esto se produce de noche, han ido aflojando los tornillos y una vez que están listos pasan para llevárselos”, agregó mientras varios de los equipos estaban siendo utilizados por adultos mayores.
“Nosotros venimos desde el primer día que se inauguró, son cosas importantes porque las podemos usar sin tener que pagar nada pero acá rompen todo, se roban los bancos y ahora tenemos que sufrir la falta de algunas partes de estos elementos, es vergonzoso lo que pasa en los espacios públicos”, agregó una mujer que observaba los destrozos que se produjeron.
Cámaras
“Acá habían colocado cámaras de seguridad pero las tapan los árboles, es increíble que no se corten las ramas para que se puedan utilizar estos sistemas de seguridad”, destacó otra de las personas que habló con el Diario. El vecino tiene razón, en Pergamino la instalación de cámaras se llevó a cabo en distintos puntos pero pocos resultados tienen ya que al momento de captar imágenes para que actúen las patrullas urbanas o la Policía muchas veces sucede algo que impide mostrar lo que sucede. “Ahora todos se preocupan por las cosas que se llevaron pero no es nuevo esto, en Parque España han destrozado cada una de las cosas que pusieron, es para reconocer el esfuerzo de la Municipalidad pero el gasto que se hace es grande para dejar todo a la ‘buena de Dios’”, explicó una señora que vive en las inmediaciones de este espacio público.
“Tierra de nadie”
La realidad indica que el mantenimiento de los espacios públicos se hace normalmente y hay inversiones constantes en las plazas. El recambio de mobiliario, la colocación de los nuevos cestos de residuos, la reforestación en los parques y varias acciones más se encuentran planificadas por las autoridades municipales para darles valor a estos lugares que son utilizados por centenares de vecinos. No obstante, la falta de controles es cada vez más evidente, no es posible que continúen arreglando espacios verdes porque son productos de ataques vandálicos en horario nocturno. Las patrullas urbanas tendrán que hacer recorridas constantes, si es necesario se deberá colocar vigilancia las 24 horas o bien habrá que desarrollar planificaciones eficientes porque los daños son diarios y los pergaminenses no deben privarse de disfrutar de las mejoras.
¿Hasta cuándo?
El vandalismo urbano es una conducta que está ampliamente extendida entre la población. La necesidad de construir una reja de protección en el monumento al general San Martín en la Plaza 25 de Mayo fue un proyecto que se expandió hacia otros lugares de la ciudad como el sitio en el que se emplaza la escultura que recuerda a Atahualpa Yupanqui.
Desde la Comuna informaron a su vez que a sólo un año de haber sido instalados, debieron reponer también parte de los cestos de basura de varias plazas de la ciudad porque fueron rotos o robados.
Hasta los carteles que se colocaron en el Paseo Ribereño como parte de la campaña que impulsa la Municipalidad para que los vecinos disfruten de este lugar fueron víctimas del vandalismo.
Más allá de estos casos, cualquier recorrido permite comprobar el abuso generalizado y muchas veces destructor que se hace del espacio público. La acumulación de basura en las calles por parte de los vecinos que sacan las bolsas fuera de horario y las pintadas o pegatinas en las paredes son expresiones difundidas y visibles de este problema.
El hecho de que en el mantenimiento de las plazas deba tenerse en cuenta la instalación de rejas es otra prueba de la gravedad de las acciones. Muchos actos de vandalismo se realizan a plena luz del día y podrían evitarse con más atención de la Policía y mediante la denuncia pública, esa participación ciudadana que a veces se desestima y que hoy es tan accesible a través del 108.
Los culpables de otros daños como las pegatinas o algunas inscripciones, son evidentes y podrían prevenirse con controles y desalentarse con penalizaciones. El vandalismo es una conducta extendida en Pergamino y se requieren intervenciones para garantizar la preservación del espacio y de los bienes públicos.
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