El gobernador electo trabaja en silencio para conformar su gabinete. Eduardo Fellner, según los indicios, realizaría algunos cambios en la estructura del gobierno, pero se apoyaría en hombres de su absoluta confianza, es decir, en figuras que ya habitaron los despachos oficiales desde su anterior gestión.
Posibilidades
Ya en el terreno de las versiones que se manejan en cada jabonería y mentidero de la ciudad, casi aseguran los allegados que Eduardo aprovechará la existencia de la Jefatura de Gabinete, cargo creado, poco usado y finalmente desperdiciado luego de la tan fugaz como olvidada gestión de un abogado del foro local. Fallida aquella gestión el entonces ministro de Gobierno Pablo La Villa tuvo a su cargo el despacho de esa jefatura hasta que se hundió en la intrascendencia. Si como dicen, ahora ocuparía el lugar el contador Armando Berruezo, hombre de máxima confianza del gobernador electo, el hombre revitalizaría la función y haría al cargo. Los ministerios que quedarán vacantes son: Gobierno y Justicia, hoy cubierto por el ingeniero Hugo Echavarri en un interinato que se extinguirá con la gestión Barrionuevo. Las versiones indican que el doctor Oscar Insausti podría cubrir la función. El de Economía actualmente en manos de Hugo Tobchi, regresaría a un hombre del más cerrado riñón fellnerista. Los apresurados ya creyeron ver el nombre de Miguel Lembo en la chapa de la puerta, pero los más serenos advierten que es prematuro afirmarlo. En tanto en Desarrollo Social, su titular Eduardo Alderete asumirá el 10 de diciembre como diputado provincial, el perfil deberá llenar los requisitos de alto compromiso social, buena relación con las agrupaciones sociales que conviven en la provincia, y un sólido acatamiento al comando político del Ejecutivo. Es difícil lanzar versiones sin perturbar los sentimientos, pero dicen que no se descarta confiar el área a una mujer. También cambiaría de jefe del Ministerio de la Producción, Walter Díaz Benetti, y al nuevo se le exigirá el diseño de políticas y planificación de inversiones y desarrollos de largo aliento, y la estructuración de encuentros con el sector privado, temas en los que hasta el momento el área ha mostrado una morosidad alarmante. Quizá la Fiscalía de Estado, permanezca bajo el control de Alberto Matuk, hombre de gran experiencia legislativa, judicial y política cuyo trabajo contuvo más un conflicto en los últimos años.
Otras áreas
Sumergidos en un hermetismo más fuerte, se encuentra la suerte de otros ministerios y áreas fundamentales del gobierno. Nada se sabe de la suerte que correrá la Secretaría General de la Gobernación, organismo que tras la creación de la Jefatura de Gabinete, perdió relevancia en la coordinación del equipo de gobierno. En tanto en el área Salud, es altamente probable que el ministro Urbani, que cumplió una excelente gestión, con picos sobresalientes en materia de obras y logros en materia de infraestructura sanitaria, continúe su actividad a nivel nacional, vinculado siempre a esferas oficiales. Su ausencia sería notable y sería cubierta por un joven profesional de la salud que actualmente integra el equipo ministerial. Con Urbani, aseguran en mentideros cercanos al poder, partiría el actual titular del Instituto de Seguros de Jujuy, Daniel Palumbo, lo que conformaría otra sentida ausencia, ya que mas allá de las constantes dificultades de su área, pudo domar y contener al monstruo de la enorme obra social de la Provincia, mejorar notablemente su relación con los afiliados y con el fárrago de colegios, consejos y profesionales prestadores de los servicios. El reemplazo, también sería un jujeño. El Ministerio de Educación también es un interrogante. La profesora Liliana Domínguez, desentendida casi totalmente de la siempre conflictiva relación con los gremios docentes -a cargo desde hace años del presidente del bloque de diputados, y de funcionarios de economía- pudo en lo específicamente técnico y educativo una buena actividad, con logros significativos y mejoras en la infraestructura de considerable volumen, pero nada hace vislumbrar hoy ni su reemplazo ni su continuidad. Otro que emigrará -pero no tanto- será el escribano Julio Frías, hoy coordinador general de Asuntos Políticos y Sociales del gobierno, que deberá asumir como diputado provincial, en reemplazo de Rubén Rivarola que el 10 de diciembre jurará en el Congreso como diputado. Aseguran que Julio se hará cargo de su banca, pero no dejaría de ser un asesor principalísimo del Poder Ejecutivo, especialmente en las delicadas áreas donde su palabra tiene un peso específico indiscutible.
¿Nuevo ministerio?
Siguiendo con las versiones de reordenamiento, se comentó con insistencia el probable desdoblamiento del Ministerio de Infraestructura y Planificación en uno dedicado a las obras públicas, y otro para atender los servicios y la planificación propiamente dicha. Quizá Fernando Frías, hoy ministro del área retendría el primero y el segundo se confiaría a otro funcionario ya conocedor del estilo y exigencias del gobernador Fellner. Los nombres de Luis Cosentini -actual concejal-, Mario Busignani y Andrés Eleit, también se asocian en forma automática a las probables convocatorias para la integración del nuevo gabinete, pero no se deben olvidar las expresiones de Eduardo Fellner, quien en reiteradas ocasiones aseguró que los jóvenes tendrán un lugar preponderante en las gestiones de gobierno y es muy probable que -al igual que cuando definió el primer lugar de diputados para Javier Hinojo- saque cartas debajo de su manga para sorprender y comprometer a otros sectores.
Mucho se ha dicho en estos días de la gran capacidad del nuevo gobernador para despejarse el horizonte político de nubarrones, adversarios potenciales o socios peligrosos. Al margen de las interpretaciones que sugieran tales virtudes, Eduardo Fellner, mejor que nadie, también sabe que cuanto más grande es el poder que se detenta, tanto más fuerte y enorme es la soledad del mando ante cada paso que se deba dar. Recogido a través de decenas de miles de votos o de habilidades políticas personales, ese poder comenzará a sufrir erosiones de distinto tipo el mismo día de su asunción. No es otra cosa lo que está ocurriendo en las calles de Jujuy, donde disputándose espacios entre sí, las agrupaciones sociales aprovechan para enviar mensajes al futuro gobierno y le muestran los dientes como para medir fuerzas desde ahora. Lo mismo están diciendo los gremios estatales, que mañana avanzan con un paro que más que para despedir a Barrionuevo es para dejar en claro que recibirán a Fellner estrechándole la mano derecha y sosteniendo en la izquierda un extenso petitorio de remanidas reivindicaciones y exigencias.
La Municipalidad
El otro interrogante viene desde la Municipalidad de la Capital. En el edificio de avenida El Exodo, el intendente reelecto Raúl Jorge también analiza en silencio las alternativas para conformar su nuevo gabinete. Los allegados sólo dicen que se anticipan fuertes cambios. Tal vez entre los que sigan, se encuentre el actual secretario de Gobierno, Carlos Toconás, y entre los que lleguen el actual presidente del Concejo Deliberante Juan Carlos Abud Robles. Toconás traza fuertes contactos con agrupaciones sociales y puentes con vecinalistas militantes, por lo que se confiaría la continuidad de ese trabajo que consideran importante con vistas al futuro. Abud Robles, aparece como el reemplazo de Carlos Sadir en la Secretaría que controla los números. Sobre este enroque se habló al momento en que se resolvieron las candidaturas, pero no se volvió a hablar nuevamente, no al menos como para que haya trascendido. También se escucha con fuerza el nombre del contador -Fortunato Daher (h) para un cargo relevante. En las Secretarías de Desarrollo Humano y Planificación y Desarrollo, Jorge buscará -y exigirá-total identificación con su gestión, y en Obras Públicas y Servicios Públicos, dicen que tiene pensado un perfil de funcionarios con dos características: que resuelvan todo lo irresuelto en materia de reclamos de la gente, y que establezcan excelente relación con las áreas gemelas del gobierno provincial. Muchos “chulistas” auténticos espera su turno y hasta expresaron públicamente su molestia cuando el senador Morales cuando interpretó que el triunfo en la Municipalidad era del radicalismo de Jujuy. “Cuando lo dijo Chuli, sonó bien”, argumentó un correligionario, “pero dicho por Gerardo, aparece como un intento de apropiarse de una victoria ajena”. La conformación del gabinete municipal comenzará a hablar de los espacios y las jefaturas que en los próximos cuatro años convivirán en la UCR.












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