Si bien el ministro del Interior descartó que se hubiera tratado el tema en la reunión de ayer, es uno de los ejes clave del debate sobre el transporte metropolitano. Los riesgos para la Provincia
Si bien Randazzo se encargó de asegurar al final de la reunión que “no se habló de la política de subsidios al transporte”, al mismo tiempo tuvo que remarcar que este año el Gobierno nacional destinará $ 20.389 millones para subsidiar colectivos y trenes en Capital Federal y el Conurbano bonaerense. “Por ahora, los subsidios los paga el Gobierno nacional”, señaló.
La frase no fue casual. Es que todo indica que Cristina Kirchner podría llegar a utilizar al transporte como otro elemento de negociación para ahogar financieramente a la Provincia, como lo hace con los retrasos en los pagos correspondientes a la coparticipación federal, que dejan al Estado bonaerense al borde del desdoble del pago de sueldos o la emisión de cuasimonedas. A su vez, estaría planificada una “adecuación” general de las tarifas, y la Casa Rosada pretendería no pagar el costo de los posibles aumentos.
Mar de dudas
Randazzo aseguró que los secretarios de Transporte nacional, porteño y provincial se reunirán a partir del lunes para “llevar adelante acciones concretas para mejorar los tiempos, la seguridad vial y ferroviaria para que el ciudadano tenga mejor transporte público”. Sin embargo, todavía no queda claro cómo se instrumentará este ente tripartito, ni cómo se planificarán los esquemas de subsidios e inversiones, dado que el sistema de transporte tiene enormes deficiencias de seguridad y comodidad debido a la desinversión generada en los últimos diez años con complicidad del Estado. Los accidentes ferroviarios son tan sólo un ejemplo de esta situación.
Scioli, por su parte, se mantuvo cauteloso y calificó el encuentro como “el primer paso importante que había que dar, se intentó durante más de quince años”. Además, aseguró que la reunión “fue muy positiva, una actitud de colaboración, de responsabilidad y de respeto frente a los que todos los días tienen que usar algún tipo de servicio de transporte público y necesitan por parte del Estado un abordaje integral de esta problemática”.
Habrá participación de los intendentes
La denominada Agencia de Transporte Metropolitano será encabezada por el secretario de Transporte de la Nación, Alejandro Ramos, e integrada por sus pares provincial y capitalino en el comité ejecutivo, y deberá presentar un plan quinquenal de trabajo en un plazo de 90 días. Pero además se buscaría algún tipo de participación de los intendentes de localidades comprendidas en el área, dado que son quienes conocen más de cerca la problemática zonal.
Cabe recordar que en el área metropolitana existen 320 líneas de colectivos, que recorren casi 3 millones de kilómetros por día con 5,5 millones de viajes diarios, 7 líneas de ferrocarriles, con 1,2 millones de viajes diarios, y 7 líneas de subterráneos que transportan 700 mil pasajeros por día.
Algunas de las acciones que podría encarar el ente, como la integración tarifaria para que los pasajeros viajen a través del área pagando menos boletos, necesitan de la participación de los jefes comunales, que tienen mayor claridad sobre los movimientos de los vecinos que usan los servicios de transporte.
Serán a su vez los intendentes los que tengan que dar cuenta de las obras necesarias para brindar mayor seguridad a los usuarios, que necesitarán cuantiosas inversiones que deberían salir de las arcas del Gobierno nacional, dado que la situación financiera de la Provincia y los municipios es sumamente delicada.
Esperan que siga el diálogo
El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, fue medido a la hora de hacer un balance de la reunión, ya que la Capital tiene un conflicto latente con el Gobierno nacional por el traspaso del subte y sus correpondientes subsidios.
“Debemos construir confianza para la gente, porque no hemos podido resolver una cuestión menor, como el traspaso simple de los subtes a la Ciudad, y ahora estamos frente a una cuestión mucho más compleja, como abordar la temática de toda el área metropolitana”, aseguró el jefe de Gobierno.
“Esperamos que a partir de hoy se cree un ámbito en el cual el Gobierno nacional nos permita dialogar, trabajar en conjunto”, sentenció Macri.
El fantasma que controla el SUBE
Tal como publicó este diario hace más de un mes, el proceso por el cual la Secretaría de Transporte de la Nación le adjudicó el control de la implementación de la tarjeta SUBE a un consorcio compuesto por Global Infrastructure SA (GI), Ingeniería en Relevamientos Viales SA (IRV), Iatasa SA y González Fischer y Asociados (GFA), fue por demás sospechoso, dado que se trata de compañías cuyos integrantes tenían fuertes vinculaciones con la cartera de Transporte, razón por la cual se habrían quedado con la supervisión, a pesar de haber presentado la oferta más cara.
Pero además, trascendió que una de las empresas, GI, procedente de Inglaterra, tiene el domicilio legal en el país caduco y en Londres sus oficinas ni siquiera existirían. Sin embargo, el Estado le paga cerca de 3 millones de dólares en salarios, aunque su personal no tiene lugar de trabajo.
Cabe recordar que GI ni siquiera existía cuando la licitación para controlar la SUBE ya había comenzado, y hoy no se le conoce una dirección fija.
Los 3.000 millones de pesos que no llegan
Tal como hizo el año pasado, el Gobierno nacional profundiza el ahogo financiero de la provincia de Buenos Aires retardando giros y creando incertidumbre sobre si los pagos realmente llegarán.
La Gobernación bonaerense está esperando que llegue el depósito de $ 3.000 millones que la Casa Rosada había prometido después de que Daniel Scioli accediera a disponer por decreto el revalúo de las tierras agropecuarias.
En el Ejecutivo provincial evalúan alternativas en caso de que llegue el 20 de junio y todavía los fondos no hayan llegado, o si el dinero comenzara a llegar en tandas.
El año pasado, la Provincia recibió por fuera de los fondos por coparticipación que nunca se interrumpieron unos $ 6.000 millones en transferencias discontinuas y unos $ 4.000 millones en trasferencias automáticas (fondos dirigidos de manera directa a subsidios de transporte, entre otras cosas).
El jueves, el Ministerio de Economía bonaerense realizó la octava colocación de letras del Tesoro en la sede central del Banco Provincia. En esta oportunidad se alcanzó el monto de
$ 362.099.000 pesos. La titular de la cartera, Silvina Batakis, se mostró satisfecha, ya que “si bien en esta ocasión se vencían letras por $ 540 millones y se colocaron $ 362 millones, estamos muy conformes con la solidez que el instrumento ha adquirido en el mercado local”.





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