Voceros y funcionarios del gobernador empezaron a darle batalla al diputado en la red social. Cruzan chicanas, agresiones e insultos como en una pelea de barrio. Una gresca de alto voltaje con golpes de 140 caracteres, que son los que permite escribir el Twitter.
En frases de menos de 140 caracteres, los hombres del gobernador bonaerense y los del diputado nacional del peronismo disidente cruzan filosas espadas. El tono no es de lo más académico, sino más bien de barrio. Muy belicosos están los hombres del gobernador, lanzados al Twitter dispuestos a embarrarse todo lo que haga falta en la defensa de la causa. No ahorran agresiones, descalificativos ni chicanas ofensivas. Por caso, a De Narváez lo llaman “Colombia”, por la nacionalidad del legislador.
“Está bien que seas colombiano, pero escribí bien el nombre del país. Es argentina no argentino”, le reprochan, y le reclaman: “Informáte bien Colombia”.
También le dicen que “es a la política lo que las vuvuzelas son al futbol”, acaso otorgándole la categoría de ruido que molesta. Y le pegan por elevación criticando, en jerga de tribuna, el canal de televisión del que es accionista El Colorado: “Hacía mucho que no veía que un noticiero arranque con dos notas tan pedorras como las de América”, twiteó ayer un vocero con despacho en la planta baja de la Gobernación.
En las últimas horas, la fuerza de choque 3.0 de Scioli hizo blanco en el acto que De Narváez encabezará hoy en el Club Atenas para festejar el aniversario de su triunfo en las elecciones legislativas del 28 de junio pasado. Algunos twitts de ayer (la reproducción es fiel, respetando el lenguaje twittero, que no hace caso a las reglas del idioma español):
1 año del triunfo de la alianza testimonial, usted que se llenó la boca hablando de nuestras testimoniales. Felipe (Solá) no va, no?
Los que el 28j de 2009 estaban en nuestro espacio y ahora no, ¿el aniversario de qué triunfo van a festejar con Colombia en el Atenas?
No perderse en el canal Volver los festejos de la alianza testimonial. Nosotros seguiremos gobernando.
¿Al bipolar lo invitan al festejo? ¿Duhalde va? ¿Y Menem? El Colo casi fue ministro de Carlos, así que lo podría invitar, ¿no?
La guerra incluye empellones electrónicos, lo que en el barrio podría entenderse casi como invitaciones a pelear. Dicen los sciolistas:
¿La agresión la aprendieron del jefe? Yo uso mi nombre, cuando quieran debatir en igualdad de condiciones me avisan.
¿Yo le hablé a denarvaez y me contestan uds que son unos fantasmas?
Pero no se quedan atrás, ni mucho menos, los muchachos del peronista disidente. Les dicen a sus adversarios que “es mejor ver 6 7 8 (por el programa de Canal 7 que defiende a capa y espada al gobierno de Cristina Kirchner) y creer q está todo bien. El mismo error q hace 1 año, el mismo error q dentro de 1 año”; les recomiendan con sorna que “sigan cegados x las encuestas pagadas x la caja estatal, el diario de Yrigoyen!” y les aconsejan que “trabajen algo x la gente, les queda 1 año”.
La batalla incluye, también en el caso de los voceros denarvaístas, ataques personales de muy baja escala: “Otro obediente funcionario 3.0!!! Qué pena que no quieran recordar el 28-J. C/un poco menos de soberbia podrían pensar más”, dispararon ayer desde una cuenta llamada “equipodenarváez”, y descalificaron, respondiendo a una acusación mencionada más arriba: “Es bastante más sano ser fantasma que ñoqui 3.0”.
No es casual ni lúdica esta batalla anticipada en las pistas de las nuevas tecnologías. A menos que la Justicia habilite a De Narváez a postularse a la presidencia, Scioli y el diputado del PJ Federal protagonizarán el año que viene la pelea electoral de fondo en la provincia de Buenos Aires. Uno querrá retener el poder; el otro, arrebatárselo al actual mandatario.
Entre ceja y ceja
Como informó este diario, el Gobernador tiene a De Narváez entre ceja y ceja. El promedio de las siete encuestas que se apilan en su escritorio le da una ventaja sobre el ex dueño de Casa Tía. No es una diferencia que le permita relajarse. Y por eso decidió marcar de cerca al rival: lo atacará sistemáticamente para tratar de limarlo.
Scioli sabe que De Narváez está encandilado con el modelo Obama. Quiere reproducir la campaña que convirtió al senador de Illinois en el primer presidente negro de Estados Unidos, que arrojó como principal novedad la utilización de las redes sociales de internet como canales de transmisión de un mensaje de cambio dirigido a las generaciones jóvenes.
Por eso, el Gobernador mandó esta semana a sus voceros a saturar el Twitter. Y está claro: la encarnizada batalla virtual de estas horas anticipa lo que vendrá.



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