El Secretario de Gobierno de la Municipalidad de San Martín, Daniel Ivoskus, encabezó en la Delegación de Villa Ballester el acto de lanzamiento del “Programa de Desarme Voluntario” en el distrito de General San Martín; el plan, implementado por el gobierno nacional, prevé la entrega, de parte de particulares, de armas de fuego para su posterior destrucción, en consonancia con una política activa para la promoción de una cultura de no violencia y resolución pacífica de conflictos.
El titular de la cartera de gobierno explicó que la entrega de armas en Ballester se extenderá entre el 14 de julio y el 31 de julio y sostuvo que a través este plan de desarme “se genera conciencia en cada uno de los ámbitos”: “Esto debe ser difundido, los foros, los vecinos, las entidades, todos deben ser parte de la difusión de este programa que busca desarmar a los hogares”.
Asimismo, Ivoskus recalcó que la entrega es anónima, puesto que no requiere de la presentación del documento de identidad, ni para la entrega del arma ni para el cobro del incentivo económico. Por eso, en forma voluntaria, “todas las personas mayores de edad que lo deseen pueden entregar armas”, puntualizó.
Finalmente, el titular de la cartera de gobierno resaltó que la intención de la comuna es que las unidades puedan ser entregadas en diferentes puntos del distrito: “Queremos que las distintas dependencias comunales se sigan convirtiendo en espacios genuinos, perfectamente ensamblados dentro de la mecánica de trabajo. La descentralización debe ser algo concreto y no sólo una palabra. Poder llevar este programa a diferentes puntos de la comuna genera que todos los vecinos estén al tanto de su trascendencia”, enfatizó.
* El éxito del desarme
El Programa, en su primera etapa, logró sacar de circulación 107 mil armas de fuego, lo que representa aproximadamente el 10 por ciento de las registradas en el país; a su vez, se entregaron más de 750 mil municiones.
Cabe destacar que el Plan Nacional de Entrega Voluntaria de Armas de Fuego cuenta con el apoyo de distintas organizaciones no gubernamentales, y se propone reducir al máximo el circulante de armas, reservándose para el Estado, tal como establece la Constitución Nacional, la administración y el manejo de las armas. Las unidades recolectadas son destruidas en actos públicos, y el dinero recaudado con la venta de la chatarra es donado a la Cooperadora del Hospital de Pediatría Juan Garraham.
El programa se enmarca en la declaración de la Emergencia Nacional en Materia de Tenencia, Fabricación, Importación, Exportación, Transporte, Depósito, Almacenamiento, Tránsito Internacional, Registración, Donación, Comodato y Compraventa de Armas de Fuego, Municiones, Explosivos y demás materiales controlados, registrados o no.
La entrega voluntaria redunda para el portador en un incentivo económico que va de los 200 a los 600 pesos, según el tipo de arma, y también prevé el pago por municiones, que se abonan a través de un cheque del Banco Nación al portador con la leyenda impresa “Ley 26.216”. La entrega es voluntaria y anónima, no se exige presentación de documento alguno ni para la entrega ni para el cobro del cheque en ventanilla. Además, la ley establece una amnistía, de modo que toda persona que entregue un arma queda exceptuada de cargos por tenencia ilegal, previstos en el Código Penal.

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