Daniel Cassia: “Mendoza necesita un tipo con coraje, que la haga respetar”

Fue el primer legislador en distanciarse del oficialismo provincial y ahora dice que se anima a ser candidato a gobernador por el Peronismo Federal. Reconoce sus diferencias con Racconto y anticipa que otros dirigentes de peso los acompañarán.

A partir de su profesión de abogado y de las especializaciones que ha ido teniendo, su trabajo se ha orientado hacia el tema de la seguridad y de las políticas públicas en esta área.

Dentro de ese nicho, Daniel Cassia no esconde su postura de que a la delincuencia hay que atacarla desde la mano dura. “Me banco el debate”, desafía y no tiene miedo del estigma que -para muchos- pueda surgir a partir de esa postura.

“No seré el candidato para la gente que no concuerda con esa visión”, dice uno de los primeros justicialistas mendocinos que se separó de la conducción provincial y que comenzó a ver un proyecto en el Peronismo Federal, desde donde se animaría a ser candidato a gobernador pero sin ingenuidades.

Sabe que la política se construye paso a paso y sin mezquindades si se pretende no desbarrancar.

-¿Cómo comenzó la afinidad con el peronismo federal?

-Yo fui el primer dirigente que trajo a Carlos Reutemann a dar una charla a Mendoza, en 1996. Con Eduardo Duhalde tengo relación desde que él era vicepresidente y con la gente de Mauricio Macri también, por los peronistas que integran el Pro como (Diego) “Colorado” Santilli y su gente.

-¿Por qué hay que pensar que el Peronismo Federal no se va a diluir después de 2011?

- Es un movimiento que hay que cuidar. Si somos inteligentes, no somos egoístas entre nosotros, no nos chicaneamos y somos generosos, nos va a ir bien. Si mañana alguno se encapricha y tenemos que ir a internas, vamos a terminar destrozados. Vuelve a ganar Kirchner y acá en Mendoza puede pasar lo mismo.

-¿Se están preparando para gobernar?

-Ya tuvimos la primera reunión de equipos técnicos. Hace poco no imaginábamos que podía haber una foto de Duhalde, De Narváez, Reutemann y Rodríguez Saá.

-¿Tienen candidatos para toda la provincia?

-Estamos construyéndolo. Cuesta porque es un esquema nuevo y hay que generar mucha confianza entre nosotros. Lo que sí hemos decidido es que el candidato sea uno solo. El que tenga más posibilidades y mejor perfil.

-¿Por qué usted sería un buen candidato a gobernador?

-Porque me siento seguro de poder serlo. Mendoza necesita un tipo con coraje, que haga respetar a la provincia, que hoy tiene menos consideración que Bosnia.

-¿Por qué?

-Porque nos pasan por encima todos. Me molesta el tratamiento que nos dan y la pérdida de peso específico de una provincia que debería ser referente natural de la región.

-No es fácil pararse ante el poder de la Nación.

-Para eso tenés que tejer políticamente y construir tus anticuerpos como agruparte con otras provincias y participar de mesas con dirigentes nacionales. En Mendoza, no alcanzarían las cajas de seguridad para guardar toda la plata que nos han prometido en los últimos diez años. Eso se defiende pateando puertas, gritando, tejiendo alianzas.

-¿Qué le puede sumar el vicegobernador, Cristian Racconto, al Peronismo Federal?

-Para nosotros es importante por lo que representa institucionalmente pero, además, a él le sucedió (antes o después) lo mismo que pasamos muchos, que es la falta de participación, de consulta y el hecho de tener una visión distinta sobre temas puntuales.

-¿Cómo es su relación con Racconto ahora?

-He tenido fuertes encontronazos por cosas que tal vez no fueron decisión final de él, pero los he tenido. También propuse que se le hiciera juicio político por la denuncia de espionaje ya que creo que se equivocó. Por otro lado, también hemos tenido charlas muy sinceras.

-¿Cuándo van a definir las candidaturas?

-En nuestro sector hay gente que tiene mucha capacidad para ser gobernador, pero está claro que tenemos poco tiempo. Tenemos espacio para todo el mundo pero estamos en el proceso de conversar con algunos dirigentes que todavía tienen temor.

-¿De qué?

-Están gobernando y hay contratos y compromisos que tienen que cuidar. Todo se va a depurar después de que el oficialismo, con Cazabán con la lapicera en la mano, arme la lista.

-¿El Peronismo Federal está más cerca de la derecha?

-Hay agrupaciones que tienen algunas ideas que pueden asemejarse con la derecha, pero diría que hoy esa es una discusión algo vieja.

-Usted tiene un discurso duro en relación con la seguridad.

-Siempre reconocí que el tratamiento legislativo y operativo contra la delincuencia tiene que ser duro. Y me banco el debate, los apodos, la discusión. Pero duro no significa ilegal.

-¿Qué significa?

-Es un abordaje serio, firme que hay que acordar con diversos actores sociales desde la política. A veces pienso que en esta provincia es más fácil pintarle los dedos a una víctima o a un policía que a un delincuente. Cuando hablo de tolerancia cero, me banco la discusión.

-¿Cuál sería?

-El Ministerio de Seguridad es una gerenciadora de la Policía pero es imprescindible que alguien conduzca un gabinete interministerial en este punto. No sirve de nada hacer un allanamiento en un lugar conflictivo donde se sabe que hay droga para no volver más. Después tiene que llegar Desarrollo Social, Deportes, Registro Civil. Pero alguien lo tiene que coordinar.

-¿Qué más hay que hacer?

-Hay que cambiar algunas matrices porque en nombre del conservadurismo a la gente no le gusta hablar de determinados temas. Entonces reformemos la Constitución e incorporemos figuras para mejorar como el plebiscito, la revocatoria de mandato, la consulta popular en temas clave. Acá los gobernadores se transforman en pacatos. No van ni para un lado ni para el otro. Yo no le tengo miedo a eso.

-¿Sus compañeros piensan igual?

-Algunos sí, otros no, pero lo que siento de ellos es respeto. Cuando tenés asumida una posición y morís con las botas puestas, generás respeto. Eso lo valoro y si tengo que ayudar al Peronismo Federal desde mi casa lo voy a hacer. Seguiré con mi profesión, de hecho la estoy retomando.

-¿Usted no necesita de la política para vivir?

-Por suerte tengo buenos clientes y buenos trabajos, pero también hay estigmas. Yo tengo que salir a laburar todos los días.

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