Damián Miler: “Weretilneck va en un fórmula uno, pero lamentablemente hay funcionarios que van en carro"

El secretario general de la UOCRA Zona Atlántica, Damián Miler, afirmó que “el gobernador Alberto Weretilneck va en un fórmula uno, tiene muchas ganas de cambiar la historia, pero lamentablemente hay funcionarios que van en carro”.
Dijo en ese marco que “me parece bien que haya tomado cartas en el asunto” y pedido renuncias en el Ministerio de Obras Públicas. Adelantó que la semana que viene está pactado un nuevo encuentro con el gobierno para ver los avances en el inicio de obras comprometidas. Señaló a la agencia APP que “la culpa no la tiene ni el gobernador ni el gobierno, sí la tienen algunos funcionarios, porque este año ya ingresaron más de 100 millones de pesos para obras del impuesto a la soja y del FONAVI”.

Miler señaló que “la obra pública en nuestra zona es la principal fuente de trabajo para el obrero de la construcción, lamentablemente no tenemos emprendimientos privados como en otras ciudades”. Indicó que “si se cae la construcción también repercute en el comercio, empiezan a despedir a empleados de comercio y los corralones se paran y despiden gente”.

Edgardo Cansino, secretario adjunto del gremio, dijo que si las obras no arrancan quizás “es por falta de experiencia” de algunos funcionarios, y si bien “sabemos lo que lleva un trámite de licitación, nosotros llevamos propuestas de emergencia, como hacer viviendas económicas”.

Dijo a la agencia APP que “tratamos de acompañar al gobierno de la mejor manera”, pero las obras no arrancan y hay problemas en las que están en ejecución.

“Hay falta de compromiso, falta de gestión, no puede ser que haya escuelas que estén sin clases”, expresó Miler.

Informó que el gobernador puso a Aldo Mercapide (el subsecretario de Ejecución de Obras) para que haga de nexo con el gremio y “esperemos que tengamos un diálogo permanente para encontrar soluciones”.

Recordó que el mandatario hizo una serie de compromisos hace poco más de dos semanas y “la semana que viene quedamos en reunirnos para ver qué novedades concretas tenemos”.

Sobre el número de obreros desocupados del sector, explicó que “en el pico máximo de obras, cuando se reactivó el país, superamos los 900 compañeros en obras públicas, escuelas, más de 400 viviendas, y hoy solamente hay un plan de 64 viviendas que ya están prácticamente terminadas, en un 97% de ejecución, otro plan de 15 de viviendas en un 80% de ejecución, después no tenemos más; si tomamos en cuenta que por cada vivienda se estima la ocupación de un obrero, hablamos de 500 obreros menos”.

Cansino recordó a la agencia APP que el gobernador Weretilneck anunció en el aniversario de Viedma una serie de obras que reiteró en la reunión que mantuvimos, “y nosotros creemos en el gobernador”.

Miler acotó que “el gobernador dice que se tienen que hacer las cosas pero por ahí hay funcionarios que no lo están interpretando”.

Apuntó además a las empresas, porque “hay algunas que están aprovechando la situación”, especificando que como están reclamando certificados anteriores que no se les están abonando “no les están pagando a los trabajadores o no respetan el convenio colectivo de trabajo”.

Ejemplificó que “tenemos gente parada en la ruta reclamando salarios por una obra de provisión de gas (gasoducto Conesa-Viedma); la empresa no está cumpliendo con los trabajadores, nos denuncian en la fiscalía y hay fiscales que se prestan al juego de la empresa, tratando de amedrentar al trabajador para que no reclame”.

Informó además a la agencia APP que “en Río Colorado, la empresa que está construyendo Salto Andersen hizo abandono de persona; ante el reclamo de los trabajadores de pedir viáticos porque los lleva a pernoctar durante la semana y solamente pueden retornar a su casa los sábados y domingos, no quiere pagarlos, al igual que horas extras y otros adicionales que están en el convenio colectivo”.

Indicó que la empresa “tampoco pone en condiciones el lugar donde están durmiendo los compañeros, donde almuerzan y cenan, los lugares de trabajo tampoco tienen las medidas de seguridad, y como respuesta al reclamo decidieron suspender a los trabajadores, les quitó el servicio de almuerzo y cena y los quiso desalojar con un escribano”.

Explicó que “tuvimos que ir al lugar y hacer que la Secretaría de Trabajo actúe”.

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