Sufrió un accidente hace cinco meses en Cancún que le dejó parte del cuerpo paralizado. Ayer volvió a Mendoza a seguir su recuperación. Feliz y esperanzado, agradeció a los mendocinos anónimos que colaboraron para traerlo desde México.
“Me siento muy bien. La verdad es que tengo que adaptarme al lugar, porque estaba muy bien atendido en Buenos Aires, pero ahora voy a poder ver más seguido a mis familiares y amigos”, contó Damián desde su habitación en la clínica San Andrés, donde continuará su rehabilitación.
Pese al triste episodio que le tocó vivir, se muestra muy optimista y contento: “Siempre fui así, siempre para arriba y el accidente no me cambió en esa parte. Por suerte, de ánimo siempre estuve bien; no estuve amargado, ni nada”, expuso el estudiante de Ingeniería en Sistemas, a la vez que destacó el gran cariño que recibió de la gente: “Todo empezó en Facebook y luego llegó a los medios. Gracias a ellos y a toda la gente que me apoyó logré venirme de allá. Si no, todavía estaba en México, varado”, dijo.
Para él, estar en su provincia le dará la oportunidad de agradecer en persona a todos aquellos que le demostraron su solidaridad desinteresada. “Quiero conocer a todos los que colaboraron y que sin conocerme pusieron su granito de arena. Cuando esté bien voy a ir a buscarlos casa por casa dándoles un abrazo pero ahora que estoy acá pueden venir, voy a estar esperándolos”, invitó el joven.
Previo a su salida de Buenos Aires, Damián escribió en la página de Facebook que se creó para juntar fondos para solventar una de las operaciones: “¡Me vinieron a buscar :)... parece que viajamos nomás! Es un avión sanitario, no sé cuánto demore hasta Mza, pero calculo que a las 13 horas estoy allá”.
Justamente desde esa red social se mantuvo conectado con sus amigos durante los casi 5 meses que estuvo afuera: “Empecé de a poco a contestar las preguntas que hacían en el grupo. Por ahí estoy toda la tarde contestando, pero puedo hacerlo desde el celular apoyando el dedo gordo en el teclado táctil”, relató quien todavía tiene inmovilizada parte de su cuerpo.
Su papá Domingo jugó un papel muy importante en la recuperación ya que estuvo todo el tiempo a su lado y dándole fuerzas: “Nunca pensé que iban a pasar tantos meses. Pasaban los días y las etapas. Fue mucho tiempo, pero para mí pasó muy rápido. Yo no tenía noches, no tenía días, no tenía feriados, viví a la par de mi hijo”, expresó el padre feliz de estar en la provincia junto a Damián.
“Clínicamente lo veo muy bien. Come solo, mueve los brazos, aunque no todavía las manos. La muñeca izquierda tiene movimiento y ahora está tomando algo de fuerza en la derecha”, detalló el hombre muy esperanzado por los avances de su hijo.
Domingo también recalcó el apoyo que recibió: “A mí me emocionó mucho. Ha sido grandioso e impagable, que tanto los amigos, toda la gente de Mendoza y de México, nos brindaran tanto apoyo económico como espiritual”, subrayó, a la vez que recordó un episodio que lo llenó de orgullo: “Ayer mismo lo vi aconsejando a un compañero de clínica en Buenos Aires que desde hace tiempo anda en silla de ruedas. Le decía que se quedara tranquilo, que pronto iba a llegar. Para mí es un orgullo que en las condiciones que se encuentra el Dami haya sacado fuerzas no sólo para él, sino para brindar a los que lo rodean”, destacó.
En la sala de espera de la clínica donde se encuentra el joven también se pudo ver a varios amigos, entre ellos a Gonzalo Durán, quien compartió con él el viaje a Cancún: “Estoy totalmente feliz de tenerlo acá, poder hablar un rato con él y verlo después de haber vivido esos días”, señaló el chico que se quedó con él en México a acompañarlo por varios días durante su internación, pero que tuvo que volver por motivos laborales.
“Por suerte, ya todo va terminando. Estamos muy tranquilos teniéndolo acá y esperamos ver su evolución”, comentó.
Comentá la nota