El ejército del régimen bombardeó algunos barrios con presencia de rebeldes; la Cruz Roja califica ya el conflicto de "guerra civil"
DAMASCO.- Después de 16 meses de revueltas, los combates entre las tropas leales al presidente sirio, Bashar al-Assad, y el Ejército Libre Sirio (ELS) llegaron con gran intensidad a la capital, Damasco, donde los soldados bombardearon algunos barrios controlados por los rebeldes.
Así, el conflicto sirio, lejos de distenderse por la presión diplomática, se transformó ya en una "guerra civil", según la Cruz Roja.
"El ejército regular está disparando con morteros contra diferentes barrios donde se encuentran combatientes rebeldes del ESL", dijo Rami Abdel Rahmane, director del Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH). "Nunca antes los combates habían tenido esa intensidad en la capital", agregó.
Integrantes de los Comités Locales de Coordinación, que trabajan con los rebeldes, señalaron que los combates más violentos se registraron ayer en los barrios de Al-Tadamoun, Kafar Soussé, Nahr Aisha y Sidi Qadad, donde podían verse columnas de humo y se oyeron fuertes explosiones. Los choques provocaron el cierre del camino que conduce al aeropuerto internacional.
Una situación similar se vivió en las localidades de Daría y Misraba, en la periferia de Damasco, donde irrumpieron las fuerzas gubernamentales y lanzaron una amplia ola de detenciones, según diversas fuentes opositoras, que denunciaron la muerte de más de 40 personas en los combates registrados ayer en todo el país.
La ofensiva del régimen en Damasco se produce tres días después de la masacre cometida en la población de Tremseh, en la provincia de Hama, que causó la muerte de unas 200 personas, según la oposición, y que fue calificada como la matanza más grave desde que comenzó el conflicto.
El régimen negó ayer que el ejército usara armas de grueso calibre durante la operación militar en Tremseh. El vocero de la cancillería, Yihad Makdissi, negó que esa operación militar derivara en una masacre. "Lo que sucedió no fue un ataque contra civiles, y lo que se dijo del uso de armas de grueso calibre es infundado", subrayó el vocero gubernamental.
Los observadores de las Naciones Unidas que investigan la masacre dijeron que tenían pruebas de que el ejército había empleado armas pesadas y helicópteros artillados. Sobre el terreno, los miembros de la misión de la ONU encontraron proyectiles de morteros en varias zonas de Tremseh. Los observadores señalaron que, al contrario de lo que apuntaban activistas de la oposición, el ataque de los soldados tenía como objetivo a líderes opositores y no a civiles. "El ataque se dirigió evidentemente contra determinados grupos y edificios, sobre todo desertores del ejército y activistas", señaló la ONU tras su investigación.
En tanto, el conflicto armado en Siria alcanzó tal amplitud y gravedad que puede considerarse una guerra civil, anunció ayer el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), que mantiene sus operaciones humanitarias en el terreno.
La calificación de "conflicto armado no internacional", utilizada por el CICR, es la fórmula legal para referirse a una guerra civil e implica que el derecho humanitario internacional se aplica en los lugares donde se registran combates en Siria.
Hicham Hassan, vocero del CICR, dijo en Ginebra que el derecho humanitario "se aplica ahora en cualquier lugar que ocurran hostilidades en Siria, donde los combates se han propagado más allá de las zonas más conflictivas en Idlib, Homs y Hama".
El ex presidente del CICR Jacob Kellenberger había adelantado hace algunas semanas -días antes de concluir su mandato al frente de esta organización- que Siria vivía un conflicto armado interno pero delimitado a ciertas zonas, donde las hostilidades eran intensas y continuadas.
Sin embargo, la escalada de hostilidades en distintas zonas de Siria llevó a la institución humanitaria a reconsiderar la situación y a extender la aplicación del derecho internacional a todas aquellas zonas donde hay violencia armada.
El CICR actúa como custodio y garante de las convenciones de Ginebra de 1949 y sus protocolos adicionales, que contienen las principales normas internacionales destinadas a limitar la barbarie de la guerra. Además, la organización humanitaria protege a las personas que no participan en las hostilidades (civiles, personal sanitario, miembros de organizaciones humanitarias) y a los que ya no pueden seguir combatiendo (heridos, prisioneros de guerra, etc.).
Según la oposición siria, en los 16 meses de conflicto murieron cerca de 16.000 personas, más de 1,5 millones de civiles necesitan ayuda humanitaria y unos 100.000 sirios se han refugiado en países vecinos.
Agencias AP, AFP, Reuters y EFE
Las lujosas compras de Asma en Londres
LONDRES (AP).- En plena guerra civil en Siria, la primera dama del país, Asma Al-Assad, encargó en Londres una partida de muebles por un valor de unos 420.000 dólares, según reveló ayer el diario británico Mail on Sunday. La mujer de Bashar Al-Assad encargó sillones, mesas, alfombras y candelabros, entre otros objetos, todos de estilo otomano, en una boutique de diseño en el exclusivo barrio londinense de Chelsea para amueblar su residencia de verano, ubicada a unos 200 kilómetros de Damasco. Entre las adquisiciones de Asma figuran un candelabro de más de 11.000 dólares y una alfombra de cerca de 15.000 dólares..
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