Daireaux: cerraría planta de biodiesel por medida del gobierno

Daireaux: cerraría planta de biodiesel por medida del gobierno
La empresa Aripar Bio peligra su continuidad. La Nación rompió el acuerdo que promociona la actividad por ley. Se firmó convenio en enero con los empresarios PyMEs. Agosto lo producen a pérdida.
Daniel Ariceta es uno de los integrantes de la sociedad que integra la planta de biodiesel Aripar Bio de la localidad de Daireaux. En diálogo con lamanana.com explicó la situación que pone en peligro a un centenar de trabajadores.

El deroense expuso que en Aripar Bio “todo esto se hizo, en su mayoría con capital propio”. Como muchos de los sectores productivos, los vaivenes y las decisiones contradictorias opacan el horizonte y la previsibilidad. Ariceta sostuvo que “esto estotalmente sorpresivo. A principios de año hicimos un acuerdo por todo 2012. Sobre eso empezamos a hacer todo un montón de inversiones en la planta para hacerla más eficiente. Eso se hizo en enero, para todo 2012, prorrogable a 2013”. La experiencia les jugó en contra, ya que “el otro acuerdo lo habíamos firmado en 2010, prorrogable a 2011, creíamos que iba a ser igual porque no tuvimos problemas”, en tanto el presente, se diluyó en agosto.

Ariceta declaró que la planta genera trabajo para “aproximadamente 50 personas en forma directa y permanente, y otro tanto en forma indirecta”.

De acuerdo al régimen de promoción, “la planta estaba acotada por la producción que tenemos, pero siempre invirtiendo en otras cosas”, tal como se puede observar de la información que la misma empresa o sus contratistas han publicado.

La situación

El empresario reveló que la situación se desencadena a partir del establecimiento de “un nuevo precio para el mercado interno, de $ 4.405.30” por tonelada, “que es el valor que las mezcladoras de biocombustibles con combustibles fósiles, van a abonar a las elaboradoras”.

Ariceta recordó que ese es el precio que “a las industrias PyMEs, que están promocionadas por la ley 26.093, las deja fuera de mercado”, puesto que el valor que tenían hasta julio era de $5.195.

El valor prefijado

El deroense declaró que el importe mencionado “surge de un acta acuerdo que se ha firmado en dos oportunidades, con la Secretaría de Energía, que en la cláusula 11º especifica el cálculo de precio, en el que se incluyen todos los costos directos e indirectos y una utilidad”. De ese cálculo, al mes de julio se llegaba al mencionado precio de $ 5.195, “algo más en realidad, ya que el aceite crudo, que es la materia prima más importante había subido”.

Sobre la nueva valoración, “producir biodiesel a nosotros nos significa poner plata, no cubrís los costos”, sostuvo.

El contexto

Después de la intervención del Estado en YPF, las represalias en Europa se manifestaron rápidamente, en otro contexto, que es el de la propia crisis del viejo continente. Argentina perdió un importante mercado que terminó por afectar a un sector agroindustrial en franco y sostenido crecimiento, que es el de la producción de biodiesel. Desde el gobierno se buscó el reemplazo de aquél destino en el mercado local.

En el caso de Aripar Bio, la situación es distinta al de las grandes empresas, porque al encontrarse en un régimen promocional, encuadrándose dentro de la denominación PyME, “sólo producimos para el mercado local, es parte del acta de acuerdo que tenemos, en ella se establece que nosotros no podemos producir de hasta una determinada cantidad. Son plantas hasta 50 mil toneladas/año, no podemos producir más, y todo lo producido debe ir al mercado local”.

La producción de la firma deroense está destinada a “mezcladoras, como Petrobras, Shell, Dapsa, YPF, Esso…”, quienes deben incluir biodiesel a la producción histórica.

¿Cómo sigue?

Amén de la incertidumbre de los trabajadores, el empresario mostró escepticismo respecto a su propio futuro. Desde la cámara que los nuclea, “se hizo una presentación con todos los involucrados para ver qué resolución se toma, por lo menos con el sector PyME, que es el beneficiado por la promoción por ley”. En ese contexto a las empresas se las invitaba a producir bajo la promesa de mejorar el corte, es decir la mezcla con los combustibles, “donde el incremento iba a ser paulatino, en éste año el incremento iba a ser de 7% al 10%, y ahora, a nosotros nos dejan afuera, ya que será un negocio para las grandes empresas”.

Con ánimo emprendedor, Ariceta resiste a cerrar las puertas, buscando aclare el horizonte. “Esperemos que no, sino a fin de mes directamente cerramos. Estamos produciendo lo último que tenemos de aceite, entregando lo que nos queda, y desgraciadamente en éste mes no podemos producir porque nos significa insumir un capital de trabajo que no tenemos”, puntualizó.

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