Los atentados con bombas que sufriera el dirigente gremial Daniel Rossetti en su vivienda y la propia sede del sindicato municipal, en calle Hipólito Yrigoyen, continúan investigándose. Luego de los episodios hubo un extenso diálogo que mantuvieron Rossetti y el fiscal de la causa, Sergio Terrón.
En la madrugada del jueves un artefacto explosivo detonó frente al portón de la casa del gremialista, y a los pocos minutos después fue incendiado un automóvil que se hallaba estacionado frente al gremio.
Al respecto, el fiscal Sergio Terrón, sostuvo que en la causa está establecido un tercer atentado sobre el cual Rossetti había mencionado el día de los sucesos: otro explosivo que había estallado en la cocina de una Casa Hogar que el Sindicato de Trabajadores y Obreros Municipales posee en su sede social.
El dirigente Rossetti, visiblemente conmocionado por estos sucesos, había aseverado que empleados alineados políticamente con el intendente Mario Meoni le habían advertido “aguantate la que se te viene”, por considerarlo el mentor de la instalación de una carpa de protesta en la plaza frente al municipio.
Además, resaltó que estos atentados se produjeron casi en simultáneo con una importante desafiliación de empleados municipales a su gremio: en pocas horas, recibió diez actas de renuncia.
De todas forma, los acontecimientos determinaron que desde la Fiscalía General del Departamento Judicial de Junín se estableciera una custodia policial frente a la vivienda de calle Chacabuco donde reside el intendente Mario Meoni. Puede observarse un automóvil y personal de la DDI Junín; en tanto un patrullero de la Comisaría Segunda permaneció ayer ante la casa de Rossetti, en Jean Jaurés.
Asimismo, una vigilancia policial también se advirtió en inmediaciones de la sede del sindicato municipal, sito en Hipólito Yrigoyen.

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