Según informó Fernando Girado, el operario que representa a los trabajadores apostados en la puerta de la curtiembre, la empresa se comprometió a abrir sus puertas el próximo martes 3 de enero. Los trabajadores serán incorporados en etapas. Desde el gobierno local deslizaron que la reactivación sería inminente y que están conforme con la medida.
En una reunión llevada a cabo en la fábrica, Guillermo Lamarque, en representación de Beppe Ambruoso, aseguró que a partir del próximo martes se iniciará un proceso de incorporación de personal cuyo objetivo tendrá poner en marcha la producción de cueros lo antes posible. De esta manera, la primera etapa consistirá en trabajos de revisión y readecuación de la estructura operativa de la empresa. Los encargados de hacerlo serán apenas 11 operarios.
Luego, en una segunda etapa, la empresa se comprometió a continuar incorporando a la totalidad del personal. Además, Girado confirmó que también se alcanzó un acuerdo respecto a la deuda que mantiene la empresa con el personal en concepto de sueldos atrasados. La cifra de esa deuda rondaría los 30 mil pesos por operario y sería cancelada mensualmente en sucesivas cuotas –no se aclaró la cantidad- junto al cobro de los haberes. Otro de los problemos a solucionar en los próximos días es una deuda que la empresa mantiene con la Cooperativa Eléctrica para que se restablezca el servicio de luz.
Por otro lado, el gobierno de Oscar Luciani manifestó estar satisfecho con el acuerdo alcanzado entre las partes siempre y cuando la empresa se atenga al cumplimiento estricto de las reglamentaciones legales para el cuidado del medio ambiente. Además, desde la Municipalidad deslizaron que la reactivación de la curtiembre es inminente.
El nuevo propietario de la planta de Jáuregui, Beppe Ambruoso, le había manifestado a las autoridades locales que "quiere trabajar con las puertas abiertas a la comunidad" y propuso conformar una comisión integrada por dos personas de la Municipalidad, otras dos del OPDS (Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible) y dos de Curtarsa, para mantener un control de la producción.

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