Mientras en los próximos días la Asamblea Ambiental anunciará el regreso del reclamo callejero, el OPDS evita brindar precisiones sobre aspectos claves de la problemática. Luego de una semana de intentos, el organismo apenas informó a este medio que la empresa está a punto de concluir la primera etapa del “plan de readecuación”.
En su intento por acceder a información oficial sobre diversos aspectos vinculados con Curtarsa, después de una semana de consultas, este medio corrió la misma suerte que los vecinos. Desde el área de Prensa del OPDS apenas brindaron un escueto informe verbal, pero sin posibilidad de acceder a la palabra de ningún funcionario.
En ese marco, la Asamblea de Vecinos y Organizaciones por el Medio Ambiente del Partido de Luján decidió redoblar las exigencias mediante una serie de protestas callejeras que comenzarán el próximo mes.
SIN DATOS
La principal preocupación de vecinos e integrantes de la Asamblea Ambiental apunta al estado del trámite de renovación del Certificado de Aptitud Ambiental solicitado por la curtiembre a fines del año pasado.
Esta semana, la responsable del contacto con los medios informó a EL CIVISMO que ese documento se encuentra frenado hasta tanto Curtarsa cumpla con los requisitos establecidos por la Provincia. Sin embargo, la ley 11.720 que regula las certificaciones ambientales habla de plazos precisos. Al respecto, determina que en el transcurso de 90 días la autoridad de aplicación deberá tomar una decisión sobre el pedido de renovación. Pero “si al vencimiento de dichos plazos no hubiese pronunciamiento, el funcionario responsable deberá informar al interesado y a sus superiores jerárquicos sobre los motivos de la demora; y si transcurrieron 60 días más desde el vencimiento de los plazos establecidos y mediare pedido de pronto despacho sin satisfacer, el Certificado de Aptitud Ambiental se considerará automáticamente concedido cualquiera sea la categoría que corresponda a la solicitud”.
A partir de ese mecanismo, que automáticamente otorga la certificación cumplidos los plazos estipulados por la ley, los vecinos consideran importante conocer cuántos días transcurrieron desde el pedido presentado por Curtarsa, y por cuánto tiempo permanecerá suspendido. Al respecto, desde Prensa del OPDS volvieron a explicar que los plazos están frenados, aunque no se brindaron mayores precisiones.
En esa comunicación telefónica también se informó que la empresa “está pronta a finalizar la primera etapa de las cuatro comprometidas luego de la clausura”. Sin embargo, el anuncio oficial sobre el plan de adecuación acordado por el organismo provincial y Curtarsa hablaba de tres etapas, y no de cuatro. Además de esa imprecisión en la comunicación, la encargada de Prensa del OPDS no aportó otros datos sobre ese aspecto.
En aquel esquema de obras quedaba desestimada la utilización del polémico horno para el secado de los residuos semisólidos que genera Curtarsa. Sin embargo, y como parte de la primera etapa, se hablaba de un nuevo sistema basado en “flujos de aire caliente”. Para el municipio, esa opción representa una incongruencia con las leyes vigentes porque el OPDS obliga a la industria a iniciar un procedimiento de tratamiento de residuos especiales en sus instalaciones cuando la curtiembre no tiene la autorización legal para eso, ni cuenta con las certificaciones correspondientes.
En ese lapidario informe técnico, el gobierno de Graciela Rosso consideraba que el funcionamiento de Curtarsa “deviene totalmente irregular y violatorio de la norma”.
Por otra parte, los vecinos tampoco saben en qué instancia quedaron las promesas de monitores atmosféricos permanentes en Jáuregui, a partir de la instalación de controladores en distintos puntos de la localidad. Hasta el momento, los datos son desalentadores: el aparato colocado en febrero en una vivienda particular de la avenida Flandes fue levantado un mes después.
A su vez, en una institución donde se creía que había sido instalado un artefacto para estudiar la calidad del aire durante las 24 horas, el OPDS sólo realizó una consulta inicial, pero nunca regresó para concretar la colocación del medidor.
En paralelo, en las últimas semanas volvieron las fuertes emanaciones que caracterizan al proceso productivo de Curtarsa, especialmente en horas de la noche. Ese dato, sumado al incremento en la circulación de los camiones que ingresan y egresan de la planta, presupone un nivel alto de producción, sin que tampoco el municipio cumpla aún con el compromiso de controlar las vehículos de gran porte vinculados a la curtiembre que recorren las calles de Jáuregui.


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