El cumpleaños de un adolescente en el Oeste terminó con 34 demorados

La Policía los detuvo ayer por la mañana en el salón comunitario. Eran 14 mayores de edad y 20 menores. Hay dos versiones sobre cómo se desencadenaron los hechos y los motivos que los originaron.
El cumpleaños de un adolescente en el salón comunitario del barrio Gran Neuquén Norte terminó ayer con 34 personas demoradas en la comisaría. Las causas por las que tantos vecinos fueron a parar tras las rejas no estaban establecidas, pero circularon dos versiones sobre cómo ocurrieron los hechos: la policial, que relató que tras enfrentarse entre sí los jóvenes dejaron de lado las diferencias y unieron fuerzas contra los efectivos al advertir su presencia; y la vecinal, que sostenía que un grupo de adolescentes atacó la comisaría, que luego se refugió en el centro comunitario donde había una fiesta y que, ante la duda, la Policía decidió demorar a todos los que estaban en el lugar.

En lo que hubo coincidencia es que el hecho se desencadenó alrededor de las 6.30, luego de unas seis horas de festejo. Y que de las 34 personas, 14 eran mayores y 20 menores de edad. En todos los casos quedaron demorados y pasado el mediodía comenzaron a recuperar la libertad.

El festejo tuvo como escenario el centro comunitario ubicado en la esquina de Venado Tuerto y Pérez Novella. El anfitrión fue un joven de 16 años del barrio.

El comisario Jacinto Herrera, de la Comisaría 18, indicó ayer que el desencadenante no estaba del todo claro.

De todos modos, el jefe policial planteó que se pudo establecer que en el interior del salón hubo una discusión que luego los protagonistas trasladaron a la calle. Una vez en el exterior, los amigos de cada uno de los protagonistas del contrapunto tomaron partido y se desató una pelea entre ambos bandos.

Como el enfrentamiento ocurrió a cien metros de la comisaría, la Policía intervino en forma rápida. Pero, como ya ha pasado en otras situaciones similares, al ver a los uniformados las personas que peleaban hicieron las diferencias a un lado y unieron fuerzas contra los agentes. A los piedrazos, los atacaron y lesionaron a dos, uno de ellos con un corte en la cabeza de consideración, ya que permanecía internado en una clínica privada de esta ciudad. Y el restante, con una lesión en una mano.

La hipótesis que manejaba ayer la Policía para explicar el hecho era que la gran ingesta de alcohol de los asistentes a la fiesta habrían desatado la discusión y el posterior conflicto.

"Todos adentro"

La versión vecinal, que dio el presidente del barrio Pablo Bascuñán, fue que un grupo de jóvenes que venía de bailar bajó del colectivo y al escuchar música en el salón comunitario, decidió ingresar. Ante la negativa de los anfitriones a abrirles la puerta, golpearon al joven que era agasajado.

Desde allí se fueron, pero al pasar por la sede policial, la apedrearon. Y al comenzar a ser perseguidos por los uniformados, decidieron regresar y meterse en el salón de la fiesta.

Cuando los policías irrumpieron en el interior, todo el mundo guardó silencio sobre quién había sido el autor de los piedrazos. Sobre este escenario y ante la duda, los efectivos decidieron demorar a todos los presentes hasta aclarar la situación de cada uno.

"Se llevaron a todos, no dejaron ni a uno solo de los que estaban en la fiesta", dijo el dirigente barrial.

Desde la Policía indicaron que no hubo daños materiales en el salón.

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