La Cumbre de la descortesía

Probablemente nadie pueda estar en contra de la realización de una Cumbre de Jefes de Estado, del honor, la imagen y la representatividad nacional que una vez más ejercerá Mar del Plata. Ahora… ¿cuesta tanto un poco de cortesía para con el comercio local?
Hace apenas cinco años, en un evento similar en el que la paranoica seguridad del ex presidente Bush pretendía francotiradores en las azoteas, hubo un sector importante de quienes trabajan día a día en la ciudad que debieron dejar de hacerlo por imperio de los hechos. Todo cortado, nadie circula, cero ventas. Una cosa lleva a la otra con sencillez matemática. Se habló del tema, se prometió contemplar y, al mismo tiempo, se pensó que difícilmente se volviera a necesitar un operativo de tal envergadura.

No pasó tanto tiempo, hoy no es la Cumbre de las Américas y George W.Bush, sino la de Iberoamérica y el Rey de España (que habitualmente preside); lo cierto es que quienes tienen negocios de venta al público entre Corrientes, Falucho, Güemes y la costa, revivirán la experiencia. Costosa experiencia, claro. Sin anestesia, y sin siquiera eso que le ofreceremos a los visitantes: cortesía, al menos, para sentarse a charlar y encontrar una compensación a las inevitables pérdidas.

Días atrás, en declaraciones públicas, el comisario Juan Calderón, de la Policía Federal, dijo que, habiendo encuestado aproximadamente 15.000 personas sobre un estimativo en el área de 20.000, encontró “la mejor predisposición de vecinos y comerciantes que se encuentran bajo el perímetro establecido”. Curiosa lectura; a Noticias & Protagonistas han llovido consultas y reclamos que, dicho sea de paso, pueden terminar en una acción legal. Es lo que extraemos de las entrevistas al comerciante Diego Núñez, y al abogado Gastón Tomassi, que lo patrocina. Planteó el primero entonces:

Noticias & Protagonistas: Cuéntenos como vive esta circunstancia por segunda vez…

Diego Núñez: La semana pasada vino gente de la Policía Federal para tomar huellas dactilares y datos, nos dijeron que era a causa de una cumbre a realizar desde el 27 de noviembre al 4 de diciembre; nosotros pensamos cómo vamos a hacer, porque cierran la zona y nosotros vivimos de la gente que pasa por ella. El 90% de nuestra venta es como consecuencia del paso. Desde el año pasado que se sabe, pero a nosotros no se nos explicó nada. Ya tenemos el antecedente de la Cumbre de 2005, cuando pasó lo mismo, no sabíamos ni de qué se trataba, pero nos encerraron una semana y nos quedamos sin trabajar, pese a que nos dijeron que tendríamos público extranjero. Cerré, porque no pude vender nada a nadie. Tampoco los que nos venden a nosotros, ¿y cómo pago los sueldos, o los 8.000 pesos de gastos por semana? Es desesperante, y encima fue un año malo, un invierno crudo, lo llevamos como podemos, nos atrasamos en los impuestos…

N&P: Es llamativo y desconsiderado, porque en la ciudad la cadena de pagos está muy demorada, la propia Municipalidad tiene atrasos increíbles, y encima ustedes ahora tienen que cerrar. Está bien que haya seguridad, pero no al costo de la sociedad sin siquiera explicarle por qué…

DN: Hablamos con los vecinos, yo no tengo problema en que se haga la Cumbre, y hasta me parece bueno el tema, fantástico, pero hacen inclusión en educación y nos excluyen económicamente a nosotros. Yo estoy casi enfrente del Hotel Provincial y el Casino, más o menos tengo chance, pero ¿y los que viven por la zona Terminal? Les sacaron la estación y ahora tienen que cerrar una semana… No quiero ni imaginar, es hasta difícil de explicarlo. Yo tengo cuatro empleados, somos cinco familias y merecemos otra consideración. Por ejemplo, nos podrían haber dicho que parábamos una semana, y entonces yo les daba vacaciones a los chicos. Pero no importamos, evidentemente.

N&P: Lo que pasa es que todos somos importantes, no puede haber diferencias, porque las tarifas de gas, teléfono, luz, la tarjeta de crédito, a ustedes les van a seguir llegando.

DN: Por eso digo, se hace muy difícil pagar. Yo no le pido plata a nadie, pero hay que ver que en este tema de las Cumbres, los únicos beneficiarios son los hoteles. Por eso ahora junté varios vecinos, pusimos un abogado y nos vamos a dirigir al municipio a llevar un petitorio para que nos indemnicen o nos permitan trabajar, que es lo único que queremos. No nos parece una locura.

N&P: Nuestro límite es difundirlo. ¿Esperan que algún concejal o autoridad los reciba como corresponde?

DN: Tienen que entender que no queremos que nos regalen nada, sólo tener libertad para trabajar. Ellos dicen que lo podemos hacer, pero la realidad es que si la gente no pasa por la puerta de los negocios, no lo hacemos. Y entonces ¿cómo pagamos cuando nos lleguen los impuestos y los gastos fijos? Me gustaría saber qué piensa un empleado o un funcionario municipal si le dicen que le van a descontar una semana de sueldo. Es una pena, pero de última terminaremos pidiendo un amparo.

En este punto, que es precisamente el que involucra una eventual acción judicial, tomamos contacto con el Dr. Gastón Tomazzi que es precisamente el abogado al que Núñez hacía referencia.

Noticias & Protagonistas: ¿Qué se puede hacer para defender a quienes van a volver a ser afectados por un acontecimiento de esta naturaleza?

Dr. Gastón Tomassi: Varios vecinos me llamaron por el problema que les genera quedar detrás de los tres vallados, el de Prefectura, el de Provincia y el de Policía Federal. Son sectores sin acceso al público y eso los perjudica notoriamente.

N&P: ¿Pero usted no sabe si hay prevista alguna indemnización?

GT: No, no recibí nada de las fuentes oficiales hasta el momento. Los comerciantes esperan esta época del año para poder facturar, necesitan del tránsito público por esa zona. Y hoy vemos que habrá cuatro o cinco días enteros sin compensación. Nadie se comunicó preguntando cuánto pierden, cuántos empleados tienen, algún impuesto, nada de nada. Se cierra y listo, y el que quiera abrir que lo haga, pero no sé a quién le van a vender. Puntualmente es así: estamos pensando en un recurso de amparo, no tenemos otra opción si nadie se comunica.

N&P: Si nos atenemos a la oportunidad anterior, no hubo reconocimiento para nadie.

G.T: Se les dijo que iban a trabajar con público extranjero, y muchas cosas por el estilo pero nada, nada, hubo que cerrar y listo, y nadie, ni la Municipalidad, ni Provincia, ni Nación, se hizo responsable. En la facturación de un comercio minorista una semana es mucho, hay que pagar empleados, proveedores, más que el comercio marplatense viene golpeado del invierno. Es cierto que no lo obligan a estar cerrado, pero en la práctica es lo mismo. Y nadie se preocupa.

N&P: Es bueno que Mar del Plata sea tan considerada para estas cosas, pero no para que sólo se beneficie el propietario del Hermitage o el concesionario del Provincial, mientras la gente del común se queda a pie y pierde plata.

GT: No sé, no entiendo, tenemos un complejo tan lindo en Chapadmalal, ¿por qué no lo usan?

N&P: Raro, ¿no? En New York, donde está el edificio de la ONU, cada dos por tres colapsa la isla de Manhattan. Pero se las arreglan para que nadie salga perjudicado. Acá parece que no le importa nada a nadie.

GT: ¡Con lo que le cuesta al comerciante llegar al verano! Ni siquiera están pidiendo plata, pero sí que alguno se acerque, que venga a hablar, a enterarse de los problemas que se generan.

Lo dicho: un mínimo de cortesía, una décima parte de la que desplegaremos hacia los que vengan de afuera, pero que somos incapaces de ejercer mínimamente con los que son de adentro.

Hace apenas cinco años, en un evento similar en el que la paranoica seguridad del ex presidente Bush pretendía francotiradores en las azoteas, hubo un sector importante de quienes trabajan día a día en la ciudad que debieron dejar de hacerlo por imperio de los hechos. Todo cortado, nadie circula, cero ventas. Una cosa lleva a la otra con sencillez matemática. Se habló del tema, se prometió contemplar y, al mismo tiempo, se pensó que difícilmente se volviera a necesitar un operativo de tal envergadura.

No pasó tanto tiempo, hoy no es la Cumbre de las Américas y George W.Bush, sino la de Iberoamérica y el Rey de España (que habitualmente preside); lo cierto es que quienes tienen negocios de venta al público entre Corrientes, Falucho, Güemes y la costa, revivirán la experiencia. Costosa experiencia, claro. Sin anestesia, y sin siquiera eso que le ofreceremos a los visitantes: cortesía, al menos, para sentarse a charlar y encontrar una compensación a las inevitables pérdidas.

Días atrás, en declaraciones públicas, el comisario Juan Calderón, de la Policía Federal, dijo que, habiendo encuestado aproximadamente 15.000 personas sobre un estimativo en el área de 20.000, encontró “la mejor predisposición de vecinos y comerciantes que se encuentran bajo el perímetro establecido”. Curiosa lectura; a Noticias & Protagonistas han llovido consultas y reclamos que, dicho sea de paso, pueden terminar en una acción legal. Es lo que extraemos de las entrevistas al comerciante Diego Núñez, y al abogado Gastón Tomassi, que lo patrocina. Planteó el primero entonces:

Noticias & Protagonistas: Cuéntenos como vive esta circunstancia por segunda vez…

Diego Núñez: La semana pasada vino gente de la Policía Federal para tomar huellas dactilares y datos, nos dijeron que era a causa de una cumbre a realizar desde el 27 de noviembre al 4 de diciembre; nosotros pensamos cómo vamos a hacer, porque cierran la zona y nosotros vivimos de la gente que pasa por ella. El 90% de nuestra venta es como consecuencia del paso. Desde el año pasado que se sabe, pero a nosotros no se nos explicó nada. Ya tenemos el antecedente de la Cumbre de 2005, cuando pasó lo mismo, no sabíamos ni de qué se trataba, pero nos encerraron una semana y nos quedamos sin trabajar, pese a que nos dijeron que tendríamos público extranjero. Cerré, porque no pude vender nada a nadie. Tampoco los que nos venden a nosotros, ¿y cómo pago los sueldos, o los 8.000 pesos de gastos por semana? Es desesperante, y encima fue un año malo, un invierno crudo, lo llevamos como podemos, nos atrasamos en los impuestos…

N&P: Es llamativo y desconsiderado, porque en la ciudad la cadena de pagos está muy demorada, la propia Municipalidad tiene atrasos increíbles, y encima ustedes ahora tienen que cerrar. Está bien que haya seguridad, pero no al costo de la sociedad sin siquiera explicarle por qué…

DN: Hablamos con los vecinos, yo no tengo problema en que se haga la Cumbre, y hasta me parece bueno el tema, fantástico, pero hacen inclusión en educación y nos excluyen económicamente a nosotros. Yo estoy casi enfrente del Hotel Provincial y el Casino, más o menos tengo chance, pero ¿y los que viven por la zona Terminal? Les sacaron la estación y ahora tienen que cerrar una semana… No quiero ni imaginar, es hasta difícil de explicarlo. Yo tengo cuatro empleados, somos cinco familias y merecemos otra consideración. Por ejemplo, nos podrían haber dicho que parábamos una semana, y entonces yo les daba vacaciones a los chicos. Pero no importamos, evidentemente.

N&P: Lo que pasa es que todos somos importantes, no puede haber diferencias, porque las tarifas de gas, teléfono, luz, la tarjeta de crédito, a ustedes les van a seguir llegando.

DN: Por eso digo, se hace muy difícil pagar. Yo no le pido plata a nadie, pero hay que ver que en este tema de las Cumbres, los únicos beneficiarios son los hoteles. Por eso ahora junté varios vecinos, pusimos un abogado y nos vamos a dirigir al municipio a llevar un petitorio para que nos indemnicen o nos permitan trabajar, que es lo único que queremos. No nos parece una locura.

N&P: Nuestro límite es difundirlo. ¿Esperan que algún concejal o autoridad los reciba como corresponde?

DN: Tienen que entender que no queremos que nos regalen nada, sólo tener libertad para trabajar. Ellos dicen que lo podemos hacer, pero la realidad es que si la gente no pasa por la puerta de los negocios, no lo hacemos. Y entonces ¿cómo pagamos cuando nos lleguen los impuestos y los gastos fijos? Me gustaría saber qué piensa un empleado o un funcionario municipal si le dicen que le van a descontar una semana de sueldo. Es una pena, pero de última terminaremos pidiendo un amparo.

En este punto, que es precisamente el que involucra una eventual acción judicial, tomamos contacto con el Dr. Gastón Tomazzi que es precisamente el abogado al que Núñez hacía referencia.

Noticias & Protagonistas: ¿Qué se puede hacer para defender a quienes van a volver a ser afectados por un acontecimiento de esta naturaleza?

Dr. Gastón Tomassi: Varios vecinos me llamaron por el problema que les genera quedar detrás de los tres vallados, el de Prefectura, el de Provincia y el de Policía Federal. Son sectores sin acceso al público y eso los perjudica notoriamente.

N&P: ¿Pero usted no sabe si hay prevista alguna indemnización?

GT: No, no recibí nada de las fuentes oficiales hasta el momento. Los comerciantes esperan esta época del año para poder facturar, necesitan del tránsito público por esa zona. Y hoy vemos que habrá cuatro o cinco días enteros sin compensación. Nadie se comunicó preguntando cuánto pierden, cuántos empleados tienen, algún impuesto, nada de nada. Se cierra y listo, y el que quiera abrir que lo haga, pero no sé a quién le van a vender. Puntualmente es así: estamos pensando en un recurso de amparo, no tenemos otra opción si nadie se comunica.

N&P: Si nos atenemos a la oportunidad anterior, no hubo reconocimiento para nadie.

G.T: Se les dijo que iban a trabajar con público extranjero, y muchas cosas por el estilo pero nada, nada, hubo que cerrar y listo, y nadie, ni la Municipalidad, ni Provincia, ni Nación, se hizo responsable. En la facturación de un comercio minorista una semana es mucho, hay que pagar empleados, proveedores, más que el comercio marplatense viene golpeado del invierno. Es cierto que no lo obligan a estar cerrado, pero en la práctica es lo mismo. Y nadie se preocupa.

N&P: Es bueno que Mar del Plata sea tan considerada para estas cosas, pero no para que sólo se beneficie el propietario del Hermitage o el concesionario del Provincial, mientras la gente del común se queda a pie y pierde plata.

GT: No sé, no entiendo, tenemos un complejo tan lindo en Chapadmalal, ¿por qué no lo usan?

N&P: Raro, ¿no? En New York, donde está el edificio de la ONU, cada dos por tres colapsa la isla de Manhattan. Pero se las arreglan para que nadie salga perjudicado. Acá parece que no le importa nada a nadie.

GT: ¡Con lo que le cuesta al comerciante llegar al verano! Ni siquiera están pidiendo plata, pero sí que alguno se acerque, que venga a hablar, a enterarse de los problemas que se generan.

Lo dicho: un mínimo de cortesía, una décima parte de la que desplegaremos hacia los que vengan de afuera, pero que somos incapaces de ejercer mínimamente con los que son de adentro.

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