Por el cultivo legal

Con la presencia del ministro de la Corte Suprema Eugenio Zaffaroni; la ministra de Seguridad, Nilda Garré; y el titular del Sedronar, Rafael Bielsa, el plenario de las comisiones de Prevención de Adicciones y Control del Narcotráfico, y de Legislación Penal comenzó a debatir ocho proyectos de ley que buscan despenalizar la adquisición, tenencia y cultivo de drogas para consumo personal consumo personal y el autocultivo.
De acuerdo con lo previsto, la jornada estará dedicada a escuchar opiniones y avanzar sobre una reforma de la actual ley de drogas, la 23.737.

La discusión sobre la despenalización se revitalizó este año con la presentación del proyecto de Aníbal Fernández, elaborado junto a un prestigioso comité de jueces, sanitaristas y sociólogos durante cinco años.

“El que tuviere en su poder estupefacientes que excedan un consumo personal será penado con uno a tres años de prisión”, indica el artículo 5 del proyecto, que mantiene la figura intermedia de “tenencia simple” de la actual Ley 23.737, aunque baja la pena máxima, que era de seis años, y lo convierte en un delito excarcelable. Por otra parte se declara “no punible” la tenencia y uso de hojas de coca en su estado natural, “destinada a la práctica del coqueo o masticación, o a su empleo como infusión”.

Además, el proyecto establece que cuando no se trate de una organización de magnitud, las penas serán de tres a 10 años y se distingue entre cabecillas y subordinados. Para estos últimos la pena “podrá reducirse a la mitad del mínimo y del máximo”. Quien ingrese, egrese o acumule sin autorización precursores químicos útiles para fabricar drogas ilegales, como la efedrina, quedaría penado con uno a seis años de cárcel. Si estas conductas “se ejecutasen a sabiendas” de que estos materiales son para producir estupefacientes, el castigo se eleva de tres a 10 años.

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