No es la primera vez que un carancho atenta contra la iluminación de Río Gallegos. Hace unos años una de estas aves se metió en una turbina, ahora provocó un cortocicuito al posarse en una columna y (además de quedar destrozado) dejó sin luz a la capital por más de 2 horas.
Para graficar el informe, SPSE distribuyó la foto del carancho muerto, prueba innecesaria si se tiene en cuenta que es poco menos que imposible aleccionar a las aves sobre las cuestiones de seguridad. Por otro lado, la empresa, apurada en justificar el corte con el desgraciado animalito, nada dijo de los reiterados cortes que se produjeron imprevistamente los días anteriores (y que se vienen repitiendo en forma continua), lo cual interrumpe cualquier actividad laboral o recreativa, a cualquier hora del día y sin previo aviso; lo que torna toda actividad social en Río Gallegos una absoluta incertidumbre, por cuanto desde siempre, se producen largos cortes que se cobran la vida de televisores, equipos de audios y electrodomésticos, sin que nadie se haga cargo, excepto, claro, que desde SPSE nos indiquen que debemos reclamarle a los caranchos. (R. Lasagno/Agencia OPI Santa Cruz)
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