Este miércoles la Justicia porteña confirmó el procesamiento a una mujer que en el 2009 no pudo impedir que su perro de raza pitbull mordiera a un peatón en el barrio de Caballito. La dueña del animal aseguró que tenía bozal pero, de haberlo tenido, no hubiera podido morder.
El hecho tuvo lugar cuando María del Carmen Parra paseaba a su perro, el 9 de noviembre de 2009, y al llegar al cruce de la avenida Pedro Goyena y Emilio Mitre, en el barrio de Caballito, el "pitbull" atacó sorpresivamente a Miguel Ángel Almirón, quien caminaba junto con su novia.
El joven fue mordido en el brazo izquierdo, "no logrando la imputada evitar el ataque a pesar de sujetar fuertemente" al perro.
Ahora, la Sala VI de la Cámara, con la firma de los jueces Mario Filozof y Marcelo Lucini, confirmó el procesamiento por lesiones leves y el embargo de 13.000 pesos que en primera instancia dictó el juez en lo Correccional Omar Fente.
Si bien la dueña del "pitbull" se justificó diciendo que el animal tenía el bozal colocado, los jueces refutaron el argumento ya que -razonaron- de haberlo estado "no habría podido ocurrir el suceso como pretende argumentar Parra por el tironeo".
"La imputada no habría adoptado las medidas pertinentes para evitar cualquier reacción intempestiva del animal creando de esa manera un riesgo que justifica la adopción de la medida cautelar cuestionada, por haber violado el deber de cuidado que le incumbía como responsable del canino", sostuvo la Cámara.
Comentá la nota