Un grupo de asistentes sociales salió a cuestionar la labor de la justicia en el caso de la menor que estuvo desaparecida de su hogar por más de dos semanas. Aseguran que se está ante un caso de trata de personas.
Las profesionales cuestionan que la causa esté caratulada como, “Averiguación de paradero” cuando entienden que hay indicios claros como para investigar un caso de trata de personas. Además, señalaron que el expediente “no se mueve” desde el 6 de septiembre. La misma está a cargo del fiscal Luís Piotti.
En diálogo con ABCHOY este grupo de trabajadoras sociales revivió los últimos días de Luciana en Tandil antes de su desaparición y su relato de lo sucedido en esos 15 días fuera de la ciudad. Cabe destacar que en la causa no consta ninguna declaración de la chica, que sólo contó lo sucedido en el trayecto de vuelta de Roque Pérez, en el patrullero con dos profesionales y dos policías como únicos testigos.
En la entrevista las profesionales de la aparición de tres personas en la vida de la menor, apenas un mes antes de que desaparezca de la ciudad. Refirieron a la llegada al barrio Las Tunitas, donde la adolescente recibía asistencia, de “un supuesto Pastor sin Iglesia, una mujer cordobesa y otra persona que la chica conoce cuando fue al circo”, manifestaron.
“Estos datos no dirían nada, sino fuera que las tres personas están conectadas entre si, esto se desprende de la causa. Todos tuvieron que ver en su fuga de la ciudad, Luciana no se fue por voluntad propia”, añadieron.
En ese sentido, contaron que la menor “hacía tres años que estaba preparando su fiesta de 15, estaba en cada uno de los detalles, comida, bebida, tarjetas, invitados. Y justo se va a ir el día de su cumpleaños, un día antes de la fiesta programada para ese sábado?. Eso no nos cierra a aquellos que la conocemos”.
Al ser consultadas de qué manera se relacionan estas personas con la desaparición de Luciana, indicaron que “el supuesto Pastor pasó a buscar a la chica por su casa el día anterior a su desaparición, pasó la noche con ella y al día siguiente la llevó en auto a Florencio Varela, donde la dejó en la puerta de la casa del hombre que había conocido en un circo en Tandil, el pasado 2 de junio”.
“Luego, el supuesto Pastor siguió viaje hacia Rosario junto a otras tres personas que iban en otro auto y también habían partido desde Tandil”, continuaron relatando.
Mientras la menor estaba desaparecida y la madre decía que se comunicaba a través de este supuesto Pastor, “la verdad es que ella nunca tuvo en su poder el celular. Este hombre mandaba mensajes de texto a otra menor con las respuestas que tenía que dar, usándola como cómplice para hacerse pasar Luciana. Por eso cuando la mamá decía que la nena estaba en Chaco y que estaba muy bien y no quería volver, era todo falso”, indicaron.
Además refirieron que Luciana contó que fueron de Florencio Varela con el circo hacía Roque Pérez, en cada peaje y en los controles policiales la hacían esconder en la cucheta del camión donde viajaba. “Nosotros creemos que hay pruebas suficientes para investigar un caso de trata de personas. En estos casos hay distintas fases: se podría asegurar que el supuesto Pastor actuó como coptador y que ya estaba en la etapa del ‘hablandamiento’ y el encargado de ese trabajo era la persona que conoció en el circo”, dijeron.
Sobre la mujer cordobesa que tomó contacto con Luciana apenas unos días antes de que se fuera de Tandil, dijeron que es difícil relacionarla con la fuga, pero sí que hubo varios contactos entre ellas.
Sobre la actualidad de Luciana señalaron que se encuentra alojada en un Hogar, sin contacto con la madre. “Acompañamos esta decisión de la justicia por los abusos que ella sufrió, pero se debería empezar a trabajar progresivamente en la revinculación familiar. Además creemos que el tratamiento sicológico que está recibiendo no es el adecuado”, manifestaron.
Por último dejaron para la reflexión que “Tandil ya no es un lugar de tránsito de trata, sino de coptación”.
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