El quintelismo apostó a fogonear el conflicto por los recursos, pero se le dio vuelta y el escándalo por los PIL le generó una crisis de fin imprevisible. Cambió el mapa político, la UCR criticó a Quintela y se bajó de la marcha multisectorial.
En su ponencia, Riorda tuvo particular interés en remarcar la excepcionalidad que implica una situación de crisis, en la cual la comunicación también debe planificarse de otro modo. A partir de eso, consideró que habitualmente los gobiernos no logran identificar las diferencias entre crisis y conflicto. “El conflicto no sólo no daña a un gobierno sino que algunos gobiernos, en general, salen a buscar decididamente un conflicto como un modo explícito de diferenciarse de otro, del otro o de lo otro“, explicó. “En cambio la crisis –continuó–, no solo que no es deliberadamente buscada, sino que viene con un estado situacional que pone en jaque al sistema de valores que lo sostiene”. Básicamente, para Riorda, la crisis significa el riesgo de pérdida de poder.
De las jugosas palabras de Riorda surgen otras reflexiones y análisis, como por ejemplo sopesar bajo esas premisas situaciones complicadas que debe atender el gobierno, como la minería o el enfrentamiento planteado por Quintela. De acuerdo a los últimos acontecimientos, el proyecto minero en Famatina está suspendido, a partir del decreto provincial conocido tras el cuestionado fallo del juez Flores, de Chilecito, y difícilmente pueda reactivarse en el corto plazo.
Por lo tanto, queda la “cuestión Quintela”, por denominarla de algún modo, como el punto más reñido de la agenda política actual. Para comenzar, está claro que el enfrentamiento comenzó cuando el sector que lidera el jefe comunal capitalino salió a reclamar por los fondos, lo que devino en el pedido de coparticipación instantánea –mucho antes incluso de haber presentado el proyecto en la Legislatura– y más tarde en el alineamiento con otras fuerzas opositoras, junto al intendente Bordagaray, la AMP, antimineros y el Comité Provincia de la UCR.
Doble mensaje Q
Es difícil interpretar al quintelismo; de la sucesión de eventos podría leerse que el Gitano se lanzó a la protesta por los fondos para generar un conflicto, pero mientras tanto daba otros mensajes realizando gastos insólitos, como la compra de la casona vecina al municipio por una suma millonaria. Según Quintela, está en crisis su situación financiera pero nunca comunicó con los hechos un reordenamiento de gastos y prioridades. Su secretario de Obras Públicas le confirmó a NUEVA RIOJA que está paralizada su obra pública y que la única tarea que abordarán es el reasfaltado del Pasaje San Antonio, en el barrio Cochangasta, que está en un estado vergonzoso y le costó la vida a un vecino meses atrás. Atención a esto, porque si hasta ahora venían trabajando y las calles están como están, lo que nos espera es la ciudad de los pozos.
Para volver al análisis inicial, sería razonable pensar que Quintela planteó como un conflicto buscado el tema de los recursos, suponiendo que podría forzar al gobierno provincial a darle más plata. Sin embargo, ese cálculo falló por dos lados: Beder Herrera no cedió un centímetro a sus presiones y, peor aún, el municipio no vio venir el escándalo que se le venía encima con la denuncia por la falta de aportes y obra social de los beneficiarios PIL. Cuando intentó responsabilizar a la Provincia por eso, se complicó más aún y ahora está envuelto en una investigación que impulsa la Fiscalía.
En la vereda de enfrente, la lectura es más directa. Por un lado, Beder no motorizó el conflicto, sino que más bien lo contuvo, hasta que perdió la paciencia un par de semanas atrás y le lanzó duros cuestionamientos tras la marcha con incidentes frente a la Residencia. Mientras que en la Casa de las Tejas opinan que esto es un posicionamiento tempranero del Gitano para la elección del año próximo, allí ven con preocupación otros temas.
Para el gobernador la verdadera crisis está parada sobre dos patas: la escasez de los fondos nacionales (o una baja en el ritmo de ingreso de los mismos) y los gravísimos problemas que aquejan al sector productivo, tanto el industrial, como a las actividades olivícolas y vitícolas.
Entonces, lo que para unos es crisis, para otros es conflicto, de acuerdo a cuánto y cómo les afecta en la construcción o pérdida de poder. A través de las prácticas violentas, el quintelismo se aleja de la clase media, que lo ve actuar con preocupación; por otra parte, su alineamiento con los sectores opositores empieza a mostrar fisuras.
Ayer, al asumir la presidencia de la UCR provincial, el chileciteño Roberto Klor fustigó duramente al intendente capitalino, al que calificó de “oportunista” y “poco confiable”. A su vez, anunció que el radicalismo no se plegará a la marcha convocada para el próximo 16, con críticas al kirchnerismo.
Esto implica un duro golpe al futuro del quintelismo y de la Multisectorial, ya que el flamante titular del radicalismo rechazó en duros términos la integración de su partido al espacio opositor. Ergo, Quintela ya no tendrá la foto en el palco junto a los diputados nacionales radicales. Las terminantes palabras que Klor le dedicó al Gitano significan el final de lo que estaba avanzando hacia una alianza que algunos proyectaban hasta 2013, lo que cambia sorpresivamente el mapa político de la provincia.
Otro dato importante es que la Asamblea antiminera de la Capital ya decidió no participar de la marcha. Encima, corren fuertes versiones de que la movilización y “acampe” frente a la residencia puede desembocar en incidentes, y los antecedentes no indican lo contrario.
El fiscal investiga
En los últimos días, se produjo una importante novedad en el caso del escándalo de la falta de aportes a los PIL municipales. El fiscal general de la provincia, Hugo Montivero, resolvió impulsar la investigación judicial y comenzó a requerir información a diversas reparticiones, provinciales y municipales, a efectos de establecer cuál es la situación en base a documentación acreditada.
A mediados de semana, Montivero solicitó mediante oficios que se le remita información sobre los movimientos de fondos de los aportes de los PIL. Por un lado, solicitó al ministerio de Hacienda provincial que le informe respecto de esos aportes y éste le habría respondido; asimismo, giró otro escrito al municipio por el cual requiere datos precisos acerca de los conceptos que abarcan las retenciones realizadas, cuál es el monto total retenido y en qué cuenta específica están depositados. Este pedido de información, simple y concreto, debería aclarar al menos dónde están esos fondos que en los recibos de haberes de los PIL figuran como descuentos realizados por aportes previsionales y obra social.
Por otra parte, la Legislatura podría comenzar también a tomar intervención en este tema. De acuerdo a las conversaciones informales que hubo entre las distintas bancadas, habría consenso para avanzar en una propuesta que consiste en girar a comisión la recepción de los testimonios de las cuatro partes involucradas, la Provincia –representada por el fiscal de Estado y Hacienda–, el Municipio –a través de Hacienda y Empleo–, el ministerio de Trabajo de la Nación y representantes de los PIL. La idea es conocer las posturas de todas las partes, en un mismo acto público abierto a la prensa.
Finalmente, aunque ya se ha dicho desde esta columna, cabe hacerlo una vez más. Los beneficiarios de los planes, siguen sin solución a su falta de asistencia médica y aportes.

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